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Errores que no debe cometer una emprendedora

¿Quieres iniciar tu propio negocio? Toma en cuenta estos consejos de Fernanda Barbosa, directora comercial de EnRedHadas.

En México cada vez más mujeres aspiran a formar su propia empresa y lo logran. Son propietarias de 36.6 por ciento de los establecimientos micro, pequeños y medianos de manufacturas, comercio y servicios privados no financieros del país, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Se calcula que más de un millón de mujeres dejaron o perdieron su trabajo durante 2020 a causa de la pandemia. Muchas de ellas ya se convirtieron en emprendedoras o están en el proceso de abrir un negocio.

Para hacer prosperar sus planes, tienen que hacer frente a diversos desafíos, que incluyen la falta de apoyo social y los estereotipos culturales.

Fernanda Barbosa.

De acuerdo con Fernanda Barbosa, directora comercial de la agencia EnRedHadas, entre las emprendedoras se suelen presentar con más frecuencia los siguientes errores:

1) Asumir menos riesgos: Las mujeres suelen tener más miedo a arriesgarse que los hombres. Deben aprender a asumir riesgos. Tener presente que siempre existe la posibilidad de fracasar, por lo es recomendable tener un plan de acción de riesgos calculados. Esto quiere decir que tendrán que estimar cuánto recuperarán de su inversión y considerar los diversos resultados que pueden obtener antes de tomar riesgos. Es por eso que lo ideal es siempre hacer una investigación de mercado antes de lanzar una línea de productos.

2) Falta de claridad: Siempre deben tener claras las metas y los objetivos de sus negocios, esto les ayudará tanto a conseguir clientes como inversionistas. Además de que da facilidades para obtener un préstamo bancario.

3) Inseguridad: Aún en la actualidad las mujeres empresarias y con puestos directivos son pocas en comparación con los hombres, por lo que ser la “única mujer” puede generar inseguridad. Lo mejor que se puede hacer en este caso para obtener mayor seguridad es pensar que le estás abriendo camino a más mujeres y no que eres la “única”, verte a ti misma como un ejemplo a seguir. 

4) Falta de información sobre financiamientos: Las emprendedoras deben investigar detenidamente los tipos de financiamientos que existen y cuáles son los que más les convienen, para no quedarse con la primera opción que encuentren. Actualmente hay instituciones financieras que están diseñando productos afines a las mujeres para capturar a ese sector de mercado.

5) Exceso de confianza: se debe confiar en los demás, pero no excederse, ya que se puede ser blanco fácil de socios abusivos, lo que podría dejar desprotegida a la empresa. En este sentido lo ideal es siempre protegerse legalmente para tener bien registrados los términos de los acuerdos y la responsabilidad de las partes firmantes.

6) No tener definido tu servicio o producto: Es muy importante que esté bien especificado para qué es el producto que estás ofreciendo, cuáles son sus beneficios, qué lo hace diferente y para quiénes está enfocado.  

7) Comparación constante: El estarse comparando como empresaria limita la capacidad para formar y mantener relaciones con los demás y también debilita la confianza en una misma.  Lo mejor que se puede hacer es tratar de compararse de manera inteligente, si se hace una comparación con los demás se debe hacer con el propósito de fomentar la automotivación, la superación personal y la autoimagen positiva.

EnRedHadas es una agencia formada por mujeres, que se especializa en desarrollar contenidos, campañas y marketing digitales dirigidos al público femenino. Su directora comercial, Fernanda Barbosa, tiene experiencia en el sector financiero y de negocios, y está especializada en marketing digital.

Mujeres, propietarias de un tercio de las Mipymes en México

La mayor parte son micronegocios informales que ocupan un máximo de dos personas, según datos de Inegi

Aunque las mujeres emprendedoras de México son propietarias de 36.6 por ciento de los establecimientos micro, pequeños y medianos (Mipymes) de manufacturas, comercio y servicios privados no financieros, el valor de estos negocios concentra apenas 15.2 por ciento del valor agregado censal bruto.

En el Día Internacional de la Mujer, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que las Mipymes lideradas por mujeres son en su mayoría microempresas (99.5 por ciento) que ocupan un máximo de dos personas (84.5 por ciento), y en alta proporción informales (78.4 por ciento).

Las mujeres propietarias contratan más mujeres para trabajar, aproximadamente dos mujeres remuneradas por cada hombre. Además tienen un alto grado de retención de personal, pues 86.1 por ciento del personal en empresas con una mujer como propietaria permanece empleado todo el año.

Las empresarias tienen poco acceso al crédito para sus emprendimientos: sólo 13 de cada 100 establecimientos obtuvieron un crédito o financiamiento.

El Inegi informó que durante 2020, más de un millón de mujeres dejaron o perdieron su trabajo, lo que significó una disminución de 5.2 por ciento en la cifra de mujeres ocupadas.

Según el informe ‘La brecha salarial de género en México’, realizado por la empresa de software laboral Runa, menos de la mitad de las mujeres mexicanas en edad laboral tiene un trabajo. Casi el 60 por ciento de las mujeres que trabaja tienen empleos en la economía informal con protección social reducida, alta inseguridad y bajo salario y las madres de familia y jóvenes mexicanas enfrentan grandes obstáculos para encontrar un trabajo remunerado.

Además, las mujeres mexicanas tienen cuatro veces más probabilidades de quedar desempleadas, o no recibir educación en comparación con los hombres.

A eso se suma que México es uno de los 37 países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)  con niveles más elevados de violencia contra las mujeres.

El 66 por ciento de mujeres mexicanas con más de 15 años declaran haber sido víctimas de algún tipo de violencia a lo largo de su vida, esto constituye una violación a un derecho fundamental de seguridad y afecta su capacidad para participar en la vida pública y económica del país.

El estudio de Runa, para el cual se realizaron entrevistas con 450 mujeres que trabajan en diferentes campos económicos en diversos niveles, expone que 66.4 por ciento de las mexicanas considera que la brecha salarial de género es peor que en el resto del mundo.

Según datos de la OCDE en México, las mujeres ganan un 18.8 por ciento menos que los hombres.

Datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) indican que la brecha entre los ingresos laborales entre mujeres y hombres ocupados en México, durante el cuarto trimestre de 2020 fue de $856.52, la cual es $162.17 mayor que la del tercer trimestre de 2020.

En el cuarto trimestre de 2020, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada a nivel nacional fue de $4,298.30 al mes. Los hombres ocupados reportaron un ingreso laboral mensual de $4,633.59 y las mujeres de $3,777.07. 

Marcas de moda en México, reprobadas en transparencia

De acuerdo con el índice presentado por Fashion Revolution y Arlenica, se observa poca disposición de las marcas que operan en el país a publicar detalles de sus prácticas, políticas e impactos sociales.

Te has preguntado: ¿Quién hizo mi ropa, dónde se fabrica y con qué materiales? ¿Bajo qué condiciones laborales y medio ambientales? En México la industria de las prendas de vestir genera alrededor de 500 mil empleos —6 de cada 10 son mujeres— y tiene un impacto directo en más de 174 actividades económicas.

Fashion Revolution y Arlenica

En materia de transparencia, las marcas de moda en México aún tienen un largo camino por recorrer.

Así lo concluye el análisis realizado por Fashion Revolution y Arlenica, entre 20 empresas establecidas en el país, a las que se evaluó con 219 indicadores que incluyen cuestiones sociales y ambientales, como emisiones de carbono, desarrollo y bienestar de los empleados, igualdad de género, salarios dignos y condiciones de trabajo.

Con esas variables se conformó por primera vez el índice de Transparencia de la Moda en México 2020, en el que las marcas evaluadas obtuvieron un promedio general de 7 por ciento de una escala de 100. Esto es, muy por debajo de los resultados del índice mundial de 20 por ciento.

Las primeras 5 posiciones fueron ocupadas por: C&A (68%); Levi ‘s (48%); El Palacio de Hierro (9%), Liverpool y Suburbia (ambas con 7%); y en quinta posición la marca de zapatos Flexi (6%).

El resto de las examinadas, Aldo Conti, Andrea, Charly, Cklass, Coppel, Julio, Long Beach Polo Club, Mariscal, Milano, Oggi, Price Shoes, Sears, Verochi y Yale de México, tuvieron un promedio de 0%, lo que significa que no divulgan información de acuerdo con la metodología.

Llama la atención la amplia diferencia entre los puntajes más altos, obtenidos por dos marcas  internacionales, y la marca mexicana mejor posicionada, que fue El Palacio de Hierro.

“Una de las posibles razones por las que las marcas internacionales presentan puntuaciones considerablemente más altas, responde a que las primeras han recibido más presión internacional en relación con sus impactos sociales y ambientales, a diferencia de las nacionales, que aún no han enfrentado un escrutinio similar”, indica el estudio.

En políticas y compromisos se observa una tendencia a publicar información sobre actividades o programas en beneficio de la comunidad, y la lucha contra el soborno, la corrupción y la presentación de información falsa. El Palacio de Hierro destacó una vez más, con 26%, al hacer una divulgación de sus políticas sociales para empleados directos y proveedores, sobre discriminación, acoso y violencia, salud y seguridad. y biodiversidad y conservación. Otras empresas destacadas fueron Liverpool y Suburbia.

Por otra parte, sólo las marcas internacionales hacen públicos los nombres de sus proveedores más allá del primer nivel, y Flexi la única firma mexicana que muestra algo de información sobre su lista de fabricantes de primer nivel, alcanzando una puntuación del 16%. Las 17 marcas restantes (85%) no publican información alguna en esta sección. 

Ninguna de las marcas evaluadas publica una política de pago a sus proveedores en un plazo de 60 días, tampoco transparentan datos del porcentaje de pedidos pagados a tiempo y conforme a los términos acordados ni sobre el porcentaje de cambios realizados en los pedidos o en las condiciones de pago después de que se haya realizado el acuerdo de pedido.

Respecto a temas laborales, como las condiciones en que trabajan sus propios empleados y los de empresas proveedoras, la información es prácticamente inexistente. Sólo Levi ‘s divulga las medidas que está tomando para garantizar la igualdad de remuneración entre su personal y sus proveedores.

Ninguna de las marcas incluidas en el índice publica la cantidad de productos que elabora al año, mientras que sólo dos marcas, C&A y Levi’s, revelan alguna evidencia del desarrollo de soluciones circulares para permitir el reciclaje de textiles; no obstante, la información es vaga y los resultados  de estas innovaciones aún no se han divulgado.

En lo que respecta a los objetivos medioambientales sobre energía y emisiones de carbono, más firmas están divulgando esta información: cinco marcas (25%), tres mexicanas: Suburbia, Liverpool y Milano publican una política sobre energía y emisiones de carbono para sus propias operaciones. Sin embargo, sólo dos marcas (10%) muestran cómo ponen en práctica esta política y sólo dos publican una huella de carbono anual de propias operaciones y de su cadena de suministro.

El Palacio de Hierro hace público el porcentaje de energía que proviene de fuentes renovables en las instalaciones propias y operadas por la empresa. Ninguna marca revela información relacionada con su cadena de suministro.

“Es muy difícil hacer que las empresas y los gobiernos rindan cuentas si no se puede ver lo que realmente está sucediendo”. En ello radica la importancia de un ejercicio como el Índice de Transparencia de la Moda en México, aseguró Carry Somers, fundadora y directora de Operaciones Mundiales de Fashion Revolution.

Sin embargo, aclaran en el estudio, el índice «no evalúa qué marcas y qué minoristas son los más sostenibles, sino quién revela la mayor cantidad
de información. No recomendamos ni respaldamos ninguna de las marcas o de los comercios minoristas evaluados, independientemente de sus puntajes».

En México, la industria de la moda contribuye aproximadamente con el
2.4% del PIB del sector manufacturero, equivalente a $73,632 millones de pesos. Sólo en 2018, el sector del vestido empleó a más de medio millón de personas, en su mayoría mujeres.

En cuanto al sector calzado, México es el noveno productor mundial, encabezado por el estado de Guanajuato, donde se fabrican 7 de cada 10
pares de zapatos en el país. La industria de la moda en el país contribuye sustancialmente al crecimiento y la estabilidad económica y genera
millones de empleos, de los cuales 6 de cada 10 están ocupados por mujeres.

Mujeres construyen sueños emprendedores en la era COVID

Empresarias mexicanas ganan el premio AWE con sus propuestas emprendedoras, que abarcan desde joyería sustentable, moda, artesanías, alimentos, hasta productos de cuidado personal.

María García Rojas, ganadora del primer lugar en la AWE México, con su empresa Negro Neón.

Por: Perla Oropeza

La pandemia, que esfumó muchos sueños emprendedores y dañó negocios en formación, impulsó una mayor participación de empresarias mexicanas en la Academy for Women Entrepreneurs (AWE), iniciativa de la Casa Blanca de Estados Unidos que promueve el empoderamiento económico de las mujeres mediante cursos, tutorías y capital semilla.

Este año, 328 mujeres de 11 estados de la República se graduaron con propuestas emprendedoras que abarcan productos como artesanías, moda, joyería, alimentos, bebidas, dulces y artículos de cuidado personal.

Las graduadas aplicaron en sus negocios el programa Dream Builder, una herramienta para el desarrollo empresarial femenino creada por la Thunderbird School of Global Management de la Universidad Estatal de Arizona y la compañía Freeport-McMoRan.

Cristina Acevedo. Coordinadora de AWE México.

Cristina Acevedo Hernández, coordinadora de AWE México en la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC), explica en entrevista que Dream Builder, término que significa en español constructor de sueños, es una herramienta “realmente muy poderosa porque fue desarrollada especialmente para mujeres».  

“Es muy amigable y también muy femenina; tiene dos versiones, una para la mujer anglosajona y otra para la mujer latina”, comenta Acevedo. Incluye cursos en línea, pero también componentes presenciales con asesores especializados que van ayudando a aterrizar lo aprendido.

Aquí en México, Acevedo y su colega Ingrid Orozco se encargaron de impulsar el programa desde 2017, primero con la creación de un grupo “piloto” de 25 mujeres y más tarde replicándolo, hasta que en 2019 se logró graduar a 138 mujeres de siete estados de la República, gracias a los espacios con los que cuenta la Embajada de Estados Unidos en el país.

Esto permitió que aparte de realizar competencias estatales, se llevara a cabo una competencia nacional. “Originalmente cada una participaba en su grupo local y se daba un primer lugar o un primer y segundo lugar, dependiendo de los fondos de la Embajada. Las mujeres al final participaban con su discurso de negocio o pitch competition. Ya en 2019, aparte de concursar localmente, hicimos la final nacional.”

El objetivo de AWE es llevar empoderamiento económico a 50 millones de mujeres en el mundo para el año 2025. La idea de apostar a las mujeres es porque ellas invierten más en salud, educación y en mejoras para su comunidad. “Invierten en estos rubros hasta más de 70 por ciento que los hombres”, expone Cristina Acevedo.

Este 2020 AWE México dio un giro a la convocatoria, porque no sólo se orientó a emprendimientos en formación, sino también a empresas ya en operaciones que se hubieran visto afectadas por la pandemia. Por eso 60 por ciento de las participantes son propietarias de negocios ya establecidos y que incluso tenían años de estar activos.

Dream Builder es un curso de 12 capítulos que cualquier persona puede tomar gratuitamente en todo momento. Pero con AWE las mujeres seleccionadas tienen sesiones semipresenciales y obtienen un diploma de la Universidad de Arizona, mientras que las ganadoras del primero y segundo lugar nacional obtienen como premio 2,500 y 1,000 dólares de capital semilla para sus empresas. Además se da un seguimiento posterior durante 6 meses a las graduadas y se les ofrece asesoría para que vayan fortaleciendo sus negocios.

Para poder inscribirse en AWE México es necesario estar atenta a la convocatoria, que se publica en enero-febrero y está abierta alrededor de un mes y medio después de publicada, en la página awe.mexico.org. Las interesadas tienen que llenar un formulario, explicar por qué quieren participar en el programa y un equipo de experto selecciona los proyectos que serán parte de la Academia.

LAS GANADORAS 2020

La ganadora este año del primer lugar nacional fue María García Rojas, propietaria de Negro Neón, una bisutería ecofriendly de Jalisco que fabrica accesorios con materia prima de desecho, como tapitas de plástico, botellas de champú o refresco, y filamento PLA. Mediante impresión 3D, desarrolla diseños de joyería prácticamente únicos.

El segundo lugar fue para Dessireé Magaña Pacheco, originaria de Yucatán. En su empresa, Smile Fresh, produce cepillos de dientes a partir de henequén y otros artículos naturales para la limpieza dental.

Ñoo Bilikáa Artesanías

“Todas las graduadas tienen productos excepcionales”, comenta la coordinadora de AWE México. Está, por ejemplo, Isabel Hernández Arenas, originaria de Santa María de Texcatitlán, Oaxaca. Su empresa Ñoo Bilikáa , que en mixteco —su idioma natal— significa «Palma Bonita», fabrica y comercializa objetos de palma, como tenates, bolsas y cajas, hechos a mano por artesanos locales.

Otra empresaria destacada es Elizabeth Márquez Mijares, que con Tortipapel e Insumos brinda productos para tortillerías y molinos. Su papel impreso para tortillas grado alimentario es personalizado con la marca del cliente, pero también ha podido ser aprovechado por gobiernos para enviar mensajes de atención a la violencia de género. Si una mujer se siente violentada, en el papel de las tortillas vienen impresos los números y datos para que pueda salir de esa situación. Así se llega a un segmento de la población que posiblemente no tenga redes sociales ni posibilidad de informarse.

AWE México ha tenido una gran diversidad entre sus participantes, pero en todas ellas, dice Cristina Acevedo, una de sus principales fortalezas es la resiliencia. “Hasta en los momentos más oscuros, las mujeres podemos salir adelante. Este año tuvimos en la academia a muchas que se recuperaron de COVID-19, otras que habían sido víctimas de la delincuencia, y otras dificultades. A lo mejor no ganaron el primer o segundo lugar, pero  el hecho de graduarse en un momento tan difícil las hace ganadoras ante la vida”.

Otra característica de las emprendedoras participantes es que prácticamente la totalidad de los proyectos llevan el deseo de construir un mundo mejor. “Casi el 90 por ciento de los proyectos quieren mejorar el mundo, mejorar nuestra calidad de vida, ya sea de familiares, del ambiente, de la inseguridad”, expone Acevedo.

El único lastre, añade, es que todavía falta mucho en el desarrollo humano para el empoderamiento. “A muchas mujeres les falta creer en ellas mismas, que pueden desarrollar un negocio exitoso”.

EJEMPLO DE EMPODERAMIENTO
Co Creando.

Cristina Acevedo es en sí misma ejemplo de empoderamiento. Ingeniera en alimentos, su trabajo en la FUMEC era originalmente desarrollar programas para que microempresas cuidaran la inocuidad alimentaria, uno de los principales temas en las relaciones comerciales de México y Estados Unidos.

“Empezamos en 2001 a desarrollar programas de atención a las empresas para este tema de inocuidad alimentaria, pero en el camino nos dimos cuenta que para implementar un sistema de gestión de calidad, debe haber una estructura empresarial y la mayoría de las microempresas no la tiene y menos las empresas de campo”.

Esto llevó en 2004 al desarrollo de programas más integrales de atención a microempresas, para el fortalecimiento de sus habilidades y capacidades empresariales.

“Es entonces —relata Acevedo Hernández— que me doy cuenta que 80 por ciento de las empresas que estábamos atendiendo era liderado por mujeres y ahí me surge el interés de atender estos sectores”.

En 2016 crea Co Creando la Innovación y Sustentabilidad Social, una asociación civil completamente enfocada a temas de desarrollo de mujeres y jóvenes en temas de emprendimiento con la perspectiva de un mundo equitativo.

Paralelamente desempeña su trabajo en FUMEC con AWE México, que ya se prepara para lanzar su convocatoria para el próximo año, en un mundo que se espera ya viva una era post pandemia.

Mujeres afromexicanas, entre el racismo, la falta de oportunidades y la invisibilización social

Como la mayoría de las mujeres en México, las afromexicanas viven con rezagos históricos en el acceso a la educación, el empleo y la salud, pero además enfrentan una doble discriminación: de género y por su origen étnico.

Por: Perla Oropeza

“Hasta ahora no ha habido mecanismos ni programas públicos que hayan logrado paliar el rezago en el que nos encontramos las mujeres afromexicanas”.

Beatriz Amaro. Enlace de Comunicación de Muafro.

Las limitaciones en el acceso al trabajo y el derecho a la autonomía que viven las mujeres en México son todavía más profundas en comunidades como las afromexicanas.

Además de la discriminación por razones de género, las mujeres negras o afrodescendientes deben enfrentar el racismo, la pobreza y la invisibilización social.

Distintos indicadores de la última Encuesta Intercensal realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran un panorama desalentador.

En todo el país, 33.5 por ciento de las mujeres forman parte de la Población Económicamente Activa, mientras que en el caso de las afromexicanas su participación es de 21.3 por ciento. Asimismo, mientras que a nivel nacional 6.5 por ciento de las mujeres son analfabetas, entre las comunidades negras el porcentaje casi se triplica, hasta alcanzar 18.2 por ciento.

En México más de 1.4 millones de personas, 1.2 por ciento de la población total, se auto-identifican como afromexicanas, y de ellas 705 mil son mujeres. Aunque están distribuidas en todo el país, es en Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Ciudad de México y Estado de México donde es mayor su presencia.

Beatriz Amaro Clemente, enlace de Comunicación de la Colectiva de Mujeres Afromexicanas en Movimiento (Muafro), señala que uno de los principales objetivos de su organización es defender el derecho al desarrollo económico con identidad, “porque en nuestras comunidades hay pocos empleos remunerados, tenemos dificultades para acceder al empoderamiento económico y lograr una vida digna”.

Beatriz Amaro. Enlace de Comunicación de Muafro.

Los proyectos productivos impulsados por las autoridades se centran en los hombres e ignoran a mujeres que muchas veces son cabeza de familia. “Creemos que desde el estado se deben generar los mecanismos para generar alternativas económicas mediante proyectos económicos productivos que respondan a las necesidades de desarrollo local, pero con perspectiva de género”.

La situación de las mujeres afromexicanas afecta aspectos como educación, salud, cultura, participación política y acceso a la tecnología, pues en sus comunidades sólo 8 por ciento de la población tiene acceso a internet, mientras que la media nacional es de 32.6 por ciento.

Por otra parte, está el derecho a la salud. Se requiere, dice Beatriz Amaro, “que el Estado garantice presupuesto suficiente para que tengamos acceso a la salud. En marzo vino a esta región de la Costa Chica el presidente de la República y ahí no solamente las mujeres, sino las autoridades y un importante grupo de organizaciones planteamos la necesidad de que se construya un hospital de tercer nivel para atendernos”. Ante la situación actual esto se hace más relevante, porque las instituciones de salud de la zona están siendo rebasadas por la pandemia.

En hospitales de Ometepec, en Guerrero y Pinotepa Nacional, en Oaxaca, hay dificultades para atender los partos porque se está destinando determinado número de camas para atender la emergencia por el COVID-19. Además no hay una estadística para saber cuántas personas afromexicanas o afrodescendientes han sido víctimas de esta enfermedad porque no hay una estadística que permita conocer la pertenencia étnica

PARTICIPACIÓN POLÍTICA

En el área de participación política también hay un importante rezago entre las mujeres afromexicanas. Por ello Muafro demanda programas para disminuir la violencia política por razones de género y etnicidad, así como para lograr paridad en candidaturas y espacios de decisión.

“Creemos que desde el Instituto Nacional de las Mujeres también se debería adoptar la perspectiva intercultural e interseccional y hacer programas específicos. No querer incorporarnos en todo lo que ha sido construido. Muchas veces a programas dirigidos a mujeres indígenas sólo le agregan: ‘y afromexicanas’, pero esto no garantiza que haya una real inclusión”, expone Beatriz Amaro Clemente.

“En términos generales te puedo afirmar que hasta ahora no ha habido mecanismos ni programas públicos que hayan logrado paliar el rezago en el que nos encontramos”.

Muafro reúne mujeres negras de la Costa Chica de Guerrero y Oaxaca, que en 2017 decidieron crear esta organización luego de participar en el programa de liderazgo del Instituto Simone de Beauvoir.  “Pertenecemos a varias organizaciones de la sociedad civil que estamos luchando, en algunos casos desde hace más de 15 años, por los derechos del pueblo afromexicano”, comenta Amaro.

Con presencia en 11 municipios de la Costa Chica de Oaxaca y Guerrero, la colectiva trabaja para lograr que se reconozcan sus derechos y mantienen su insistencia en incluir la adscripción afrodescendiente en todos los ejercicios estadísticos que realizan el INEGI y otras entidades gubernamentales.

“Cuando no hay estadísticas, no hay datos duros, el Estado no puede accionar”, comenta la vocera de Muafro. “Para el próximo año estaremos trabajando con los datos del censo, haciendo estudios y a partir de ahí ya podríamos proponer específicamente algunas acciones gubernamentales mucho más focalizadas”.

Entre los logros de organizaciones afromexicanas en México está el reconocimiento logrado el año pasado a nivel constitucional, con la adición en el artículo segundo de un apartado que indica: “Esta Constitución reconoce a los pueblos y comunidades afromexicanas, cualquiera que sea su autodenominación, como parte de la composición pluricultural de la Nación”.

Sin embargo, y aunque es un avance, Muafro dice que “no es tan significativo debido a que no nos otorgan derechos específicos, es nominativo; es decir, reconocen que somos parte de la nación, pero no anexan un apartado donde vengan todos nuestros derechos como pueblo y específicamente como mujeres afromexicanas”.

Con el movimiento feminista, la colectiva tiene muchas coincidencias. “Cada una comulga de diferente manera con el feminismo. No podemos hablar de un solo feminismo, sino de feminismos diversos. En lo básico hay coincidencias: exigencia de respeto a los derechos a las mujeres, derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y a la no violencia. Nosotras queremos que los derechos de las mujeres sean respetados pero también que se tomen en cuenta especificidades y nuestras propias realidades”.

Y agrega: “Son muchos los retos, ha sido demasiada invisibilidad histórica y demasiado el racismo estructural, los rezagos y falta de información que no te podría yo decir que esto se va a componer a corto plazo. Tiene que haber una verdadera inclusión en las políticas públicas, en el discurso del presidente de la República, una verdadera visibilización en el ámbito legal, jurídico, estadístico e histórico de México”.

“Es preciso un reconocimiento real y efectivo, que garantice plenamente el ejercicio de los derechos afromexicanos, reconociendo en la historia oficial su aporte en la conformación del Estado- Nación” agrega  Beatriz Amaro Clemente

Más información en: https://afromexicanas.mx/