Reconocen industriales barreras que frenan liderazgo femenino

“Todavía falta mucho por hacer y por avanzar en cuanto a la igualdad de género en el trabajo”: José Abugaber, presidente de la Concamin.

Maricarmen Bernal, presidenta de la Comisión de Inclusión, Diversidad, Equidad y Accesibilidad (IDEA) de la Concamin y José Abugaber Andonie, presidente de la confederación.

Pese a la creciente participación de las mujeres mexicanas en la industria y el entorno cada vez más favorable para que asuma posiciones de liderazgo, aún persisten problemas como la discriminación de género, estereotipos y brecha salarial, que impiden su avance.

Durante la presentación del estudio ‘El liderazgo de la mujer en la industria mexicana’, una iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), se indicó que aún no se reconoce de forma suficiente el papel de las mujeres empresarias en el desarrollo del entramado económico y social de los países.

“Salvo excepciones, mayormente en el caso de las empresas familiares, las mujeres tienen menos oportunidades de acceder a los puestos de dirección. En general, en las unidades económicas formalmente constituidas, la ausencia de mujeres en las juntas directivas es notoria”, concluye el estudio realizado por Concamin.

Es preocupante, indica el informe, ver cómo en México 2 de cada 10 personas siguen pensando que los hombres son mejores ejecutivos que las mujeres únicamente por razones de género. Y lo que es más grave, cuando hay falta de empleo los hombres tienen más oportunidades de trabajar en relación con las mujeres.

De acuerdo con el estudio, 3 de cada 10 personas en un puesto directivo son mujeres, lo que evidencia un avance, aunque todavía insuficiente.

“Las razones que explican esta realidad son conocidas: un contexto adverso, las creencias, la persistencia de sesgos de género, los prejuicios sociales expresados en usos, costumbres y prácticas culturales de carácter sexista que privilegian el liderazgo del hombre en la cúpula empresarial, invisibilizando y a veces obstaculizando el talento, la capacidad y la experiencia de la mujer, porque aún se piensa que la industria es un ámbito laboral exclusivamente para hombres”.

La investigación no sólo analizó la situación de las mujeres respecto al liderazgo y escuchó las voces de distintas mujeres líderes, sino que realizó una encuesta entre directivos de empresas afiliadas a 18 cámaras y asociaciones de la Concamin.

La mayoría de los empresarios entrevistados expresó su confianza en el talento de las mujeres: 72 por ciento cree que mujeres y hombres lideran con la misma eficacia, y que la presencia femenina es una ventaja competitiva y una apuesta ganadora. Asimismo, en muchos casos trabajan para promover a mujeres hacia la alta dirección y crear una agenda de prácticas que beneficien la igualdad de género.

Según la encuesta el 41 por ciento de las empresas que participaron en el estudio indicó que observan mayores dificultades entre mujeres para alcanzar un puesto de alta dirección, mientras que 53 por ciento consideró que no hay obstáculos.

En las juntas directivas, sólo el 15 por ciento indicó que es presidida por una mujer, mientras que el 84 por ciento mostró que ese liderazgo lo ostentan los hombres. El 28 por ciento de las empresas estudiadas comentaron que no hay mujeres en la junta directiva.

LAS BARRERAS

El estudio indica que las barreras para el crecimiento profesional son tanto de tipo personal, organizacional y social. Entre las personales se encuentra la falta de seguridad y confianza para asumir un puesto de liderazgo, pero también la repartición poco equitativa de las tareas domésticas y del cuidado del hogar.

En lo social, persisten los estereotipos de género sobre el rol de líder, que dificulta reconocer su capacidad para dirigir y ejercer su estilo de liderazgo. Además, algo muy marcado en algunos sectores de la industria es la existencia de trabajos exclusivos para “hombres” y para “mujeres”. El 35 por ciento de los encuestados considera que predomina la presencia del género masculino en las empresas, lo cual sigue siendo un desafío para que la mujer avance hacia puestos de mayor jerarquía.

Los sectores de manufactura, cemento, tecnología y transporte, por ejemplo, son considerados tradicionalmente masculinos. Sin embargo, hay industrias consideradas tradicionalmente femeninas como el caso de las editoriales, pero que siguen sin mujeres en posiciones en la alta dirección.

Las mujeres creen que es menos probable que puedan llegar a una posición de liderazgo, por las dificultades que presenta en ocasiones la cultura organizacional, la falta de procesos de gestión de talento con perspectiva de géner y la resistencia por parte de algunos líderes y colaboradores.

El estudio subraya que la igualdad de género trae consigo beneficios para la empresa, por ejemplo, la reputación de una organización, la innovación, la salud financiera, el incremento del ROI, la atracción de inversión, la disponibilidad del talento, entre otros.

Asimismo, presenta un listado de las acciones que pueden o están ya asumiendo las empresas para impulsar el liderazgo femenino, como la inclusión de mujeres en los procesos de reclutamiento, retención y promoción; el establecimiento de modelos flexibles de trabajo; la prevención y lucha contra el acoso sexual y laboral, y el entrenamiento de habilidades y competencia para el perfeccionamiento como líder.

El presidente de la Concamin, José Abugaber, mencionó: “Reconocemos que todavía falta mucho por hacer y por avanzar en cuanto a la igualdad de género en el trabajo, aun cuando es evidente que las mujeres mexicanas han demostrado su capacidad para liderar diversos sectores industriales”.