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Reconocen por buenas prácticas a Pavo Down

La empresa, que es apoyada por un equipo de jóvenes con síndrome de Down, obtiene el primer lugar del premio México Puede.

Pavo Down recibió el premio México Puede por sus buenas prácticas y su desempeño como empresa socialmente responsable que apoya al consumo local.

Esta Pyme 100 por ciento mexicana obtuvo el primer lugar entre nueve empresas que presentaron los detalles de su operación en la plataforma Creo MX Virtual 2020.

El premio México Puede es una iniciativa del Consejo Mexicano de Negocios que busca apoyar a las pequeñas empresas que destacan por sus buenas prácticas aun en tiempos de pandemia.

La convocatoria al premio se hizo en agosto de 2020 y finalizó en noviembre, con la exposición de cada concursante en sesiones en vivo ante un grupo de especialistas y aliados de la iniciativa, que es liderada por Genaro Hurtado, fundador de Brivé Soluciones,

Gabriela Mendoza, fundadora de Pavo Down, dijo que los esfuerzos realizados por su empresa comienzan a cobrar recompensas. “A veces no hemos tenido tiempo ni para dormir, pero nuestros objetivos a corto, mediano y largo plazo, los veremos realizados, gracias al apoyo de iniciativas como éstas”.

Entre los premios que recibirá esta Pyme destacan: el apoyo del programa de aceleración de Fundación Wadhwani, una hora de consultoría gratuita del equipo de consultores, y seis meses de uso de las instalaciones del Centro de Innovación y Talento de Brivé Soluciones.

Mujeres construyen sueños emprendedores en la era COVID

Empresarias mexicanas ganan el premio AWE con sus propuestas emprendedoras, que abarcan desde joyería sustentable, moda, artesanías, alimentos, hasta productos de cuidado personal.

María García Rojas, ganadora del primer lugar en la AWE México, con su empresa Negro Neón.

Por: Perla Oropeza

La pandemia, que esfumó muchos sueños emprendedores y dañó negocios en formación, impulsó una mayor participación de empresarias mexicanas en la Academy for Women Entrepreneurs (AWE), iniciativa de la Casa Blanca de Estados Unidos que promueve el empoderamiento económico de las mujeres mediante cursos, tutorías y capital semilla.

Este año, 328 mujeres de 11 estados de la República se graduaron con propuestas emprendedoras que abarcan productos como artesanías, moda, joyería, alimentos, bebidas, dulces y artículos de cuidado personal.

Las graduadas aplicaron en sus negocios el programa Dream Builder, una herramienta para el desarrollo empresarial femenino creada por la Thunderbird School of Global Management de la Universidad Estatal de Arizona y la compañía Freeport-McMoRan.

Cristina Acevedo. Coordinadora de AWE México.

Cristina Acevedo Hernández, coordinadora de AWE México en la Fundación México-Estados Unidos para la Ciencia (FUMEC), explica en entrevista que Dream Builder, término que significa en español constructor de sueños, es una herramienta “realmente muy poderosa porque fue desarrollada especialmente para mujeres».  

“Es muy amigable y también muy femenina; tiene dos versiones, una para la mujer anglosajona y otra para la mujer latina”, comenta Acevedo. Incluye cursos en línea, pero también componentes presenciales con asesores especializados que van ayudando a aterrizar lo aprendido.

Aquí en México, Acevedo y su colega Ingrid Orozco se encargaron de impulsar el programa desde 2017, primero con la creación de un grupo “piloto” de 25 mujeres y más tarde replicándolo, hasta que en 2019 se logró graduar a 138 mujeres de siete estados de la República, gracias a los espacios con los que cuenta la Embajada de Estados Unidos en el país.

Esto permitió que aparte de realizar competencias estatales, se llevara a cabo una competencia nacional. “Originalmente cada una participaba en su grupo local y se daba un primer lugar o un primer y segundo lugar, dependiendo de los fondos de la Embajada. Las mujeres al final participaban con su discurso de negocio o pitch competition. Ya en 2019, aparte de concursar localmente, hicimos la final nacional.”

El objetivo de AWE es llevar empoderamiento económico a 50 millones de mujeres en el mundo para el año 2025. La idea de apostar a las mujeres es porque ellas invierten más en salud, educación y en mejoras para su comunidad. “Invierten en estos rubros hasta más de 70 por ciento que los hombres”, expone Cristina Acevedo.

Este 2020 AWE México dio un giro a la convocatoria, porque no sólo se orientó a emprendimientos en formación, sino también a empresas ya en operaciones que se hubieran visto afectadas por la pandemia. Por eso 60 por ciento de las participantes son propietarias de negocios ya establecidos y que incluso tenían años de estar activos.

Dream Builder es un curso de 12 capítulos que cualquier persona puede tomar gratuitamente en todo momento. Pero con AWE las mujeres seleccionadas tienen sesiones semipresenciales y obtienen un diploma de la Universidad de Arizona, mientras que las ganadoras del primero y segundo lugar nacional obtienen como premio 2,500 y 1,000 dólares de capital semilla para sus empresas. Además se da un seguimiento posterior durante 6 meses a las graduadas y se les ofrece asesoría para que vayan fortaleciendo sus negocios.

Para poder inscribirse en AWE México es necesario estar atenta a la convocatoria, que se publica en enero-febrero y está abierta alrededor de un mes y medio después de publicada, en la página awe.mexico.org. Las interesadas tienen que llenar un formulario, explicar por qué quieren participar en el programa y un equipo de experto selecciona los proyectos que serán parte de la Academia.

LAS GANADORAS 2020

La ganadora este año del primer lugar nacional fue María García Rojas, propietaria de Negro Neón, una bisutería ecofriendly de Jalisco que fabrica accesorios con materia prima de desecho, como tapitas de plástico, botellas de champú o refresco, y filamento PLA. Mediante impresión 3D, desarrolla diseños de joyería prácticamente únicos.

El segundo lugar fue para Dessireé Magaña Pacheco, originaria de Yucatán. En su empresa, Smile Fresh, produce cepillos de dientes a partir de henequén y otros artículos naturales para la limpieza dental.

Ñoo Bilikáa Artesanías

“Todas las graduadas tienen productos excepcionales”, comenta la coordinadora de AWE México. Está, por ejemplo, Isabel Hernández Arenas, originaria de Santa María de Texcatitlán, Oaxaca. Su empresa Ñoo Bilikáa , que en mixteco —su idioma natal— significa «Palma Bonita», fabrica y comercializa objetos de palma, como tenates, bolsas y cajas, hechos a mano por artesanos locales.

Otra empresaria destacada es Elizabeth Márquez Mijares, que con Tortipapel e Insumos brinda productos para tortillerías y molinos. Su papel impreso para tortillas grado alimentario es personalizado con la marca del cliente, pero también ha podido ser aprovechado por gobiernos para enviar mensajes de atención a la violencia de género. Si una mujer se siente violentada, en el papel de las tortillas vienen impresos los números y datos para que pueda salir de esa situación. Así se llega a un segmento de la población que posiblemente no tenga redes sociales ni posibilidad de informarse.

AWE México ha tenido una gran diversidad entre sus participantes, pero en todas ellas, dice Cristina Acevedo, una de sus principales fortalezas es la resiliencia. “Hasta en los momentos más oscuros, las mujeres podemos salir adelante. Este año tuvimos en la academia a muchas que se recuperaron de COVID-19, otras que habían sido víctimas de la delincuencia, y otras dificultades. A lo mejor no ganaron el primer o segundo lugar, pero  el hecho de graduarse en un momento tan difícil las hace ganadoras ante la vida”.

Otra característica de las emprendedoras participantes es que prácticamente la totalidad de los proyectos llevan el deseo de construir un mundo mejor. “Casi el 90 por ciento de los proyectos quieren mejorar el mundo, mejorar nuestra calidad de vida, ya sea de familiares, del ambiente, de la inseguridad”, expone Acevedo.

El único lastre, añade, es que todavía falta mucho en el desarrollo humano para el empoderamiento. “A muchas mujeres les falta creer en ellas mismas, que pueden desarrollar un negocio exitoso”.

EJEMPLO DE EMPODERAMIENTO
Co Creando.

Cristina Acevedo es en sí misma ejemplo de empoderamiento. Ingeniera en alimentos, su trabajo en la FUMEC era originalmente desarrollar programas para que microempresas cuidaran la inocuidad alimentaria, uno de los principales temas en las relaciones comerciales de México y Estados Unidos.

“Empezamos en 2001 a desarrollar programas de atención a las empresas para este tema de inocuidad alimentaria, pero en el camino nos dimos cuenta que para implementar un sistema de gestión de calidad, debe haber una estructura empresarial y la mayoría de las microempresas no la tiene y menos las empresas de campo”.

Esto llevó en 2004 al desarrollo de programas más integrales de atención a microempresas, para el fortalecimiento de sus habilidades y capacidades empresariales.

“Es entonces —relata Acevedo Hernández— que me doy cuenta que 80 por ciento de las empresas que estábamos atendiendo era liderado por mujeres y ahí me surge el interés de atender estos sectores”.

En 2016 crea Co Creando la Innovación y Sustentabilidad Social, una asociación civil completamente enfocada a temas de desarrollo de mujeres y jóvenes en temas de emprendimiento con la perspectiva de un mundo equitativo.

Paralelamente desempeña su trabajo en FUMEC con AWE México, que ya se prepara para lanzar su convocatoria para el próximo año, en un mundo que se espera ya viva una era post pandemia.

Diseñadores crean moda para un futuro con escasos recursos

Más de 700 creadores de 16 países presentaron sus propuestas en el concurso guanajuatense Creáre

Ilustración de Rita Cristina Zarco

Guanajuato cerró el Mes de la Moda con la entrega de premios del concurso internacional Creáre, en el que participaron más de 700 creadores de 16 países, entre ellos Argentina, Bélgica, Brasil, España, Guatemala, Estados Unidos, Uruguay, Venezuela y México.

La ceremonia se realizó en la ciudad de León, una de las capitales de la moda de México, donde se repartió una bolsa de más de 600 mil pesos entre los ganadores de la competencia. Los premios se dividieron en nueve categorías y un gran primer lugar, de cien mil pesos, que se otorga al más destacado de todos los participantes galardonados.

El concurso giró alrededor del tema ‘Consumidores sustentables, un futuro de escasos recursos’, donde la importancia de la materia prima fue la clave y el reto era desarrollar moda que extrajera el mayor valor de sus recursos y creara productos duraderos, con calidad y estilo.

Durante la entrega de premios, el secretario de Desarrollo Económico Sustentable del estado de Guanajuato, Mauricio Usabiaga, dijo que con actividades como Creáre se trabaja para impulsar al estado como el referente de moda a nivel nacional e internacional, aprovechando la vocación natural que tiene gracias a la fuerte presencia de los sectores y la industria relacionados con la moda.

1er lugar. Calzado.

Creado en 2007 como estrategia para fortalecer e impulsar la competitividad de las cadenas cuero-calzado-proveeduría y textil-confección-moda, el concurso Creáre se ha consolidado como importante plataforma para la moda y el diseño.

La ganadora del primer lugar en prendas de vestir y del primer gran lugar en todas las categorías fue la michoacana Rita Cristina Zarco Luna.

Los primeros lugares en el resto de las categorías fueron:
1er lugar bolsa /backpack
  • Técnica Artesanal a la Innovación de Producto: Najjat Guerra Campuzano (España).
  • Accesorio:  Sara Elizabet Pinet Cruz (Guanajuato).
  • Bolsa/Backpack: David Adrián Esparza Tapia (Guanajuato).
  • Ilustración de moda: Sandra Michelle Carrillo Mompala (Aguascalientes).
  • Fotografía de moda: Brenda Abner Barrera Alcaraz (Guanajuato).
  • Calzado: Alejandro Aguilar Aguilar  (Guanajuato).
  • Mobiliario: Leslie Montserrat San Vicente Medina  (Guanajuato).
  • Branding de producto: Diana Isabel Ortega Puerta (Ciudad de México).
1er lugar fotografía de moda.

‘Noviembre, mes de la Moda’ que se presentó este año con el eslogan ‘Guanajuato, inspiración que viste’, incluyó tres grandes eventos en formato digital: el sexto Foro Empresarial y de Negocios de la Moda ‘Fimoda Virtual 2020’, el Festival de Diseño Artesanal (Fesdiart) y el Concurso Internacional de Moda y Diseño (Creáre). Se busca con esto proyectar a los sectores que forman parte del Clúster Moda de Guanajuato, integrándolos en un concepto outfit.

¿Emprendes en tiempo de pandemia? Este premio puede ser tuyo

Roads to Innovate, un concurso para jóvenes innovadores organizado por la Alianza para Centroamérica y la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, aplaza su fecha límite de inscripción al 13 de noviembre.

Perla Oropeza

La crisis sanitaria que vive el mundo no es obstáculo para emprendedores. Al contrario, ha creado un escenario propicio para desarrollar soluciones frente a los nuevos retos, dice Rafael Tristán, integrante del jurado de Roads to Innovate, un concurso para jóvenes innovadores organizado por la Alianza para Centroamérica y la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad.

Es por eso que una de las categorías de esta justa es precisamente “Emprendiendo en tiempos de pandemia” y abarca negocios creados o adaptados durante la contingencia sanitaria.

Las otras categorías del concurso son: Salud, Smart Cities, Energía y start-ups tecnológicas.

La fecha límite para inscribir los proyectos en la plataforma www.roadstoinnovatemexico.com, que era este 6 de noviembre, se aplazó para el próximo viernes 13, por lo que aún hay tiempo para participar.

Los ganadores de cada categoría se beneficiarán de mentorías y capacitaciones durante seis meses en el Innovate Programme, además de que tendrán la oportunidad de competir en 2021 en la ciudad de Guatemala con emprendedores de Centroamérica por el premio Innovate Entrepreneurship y el Premio Innovate al emprendimiento del año. La Fundación Friedrich Naumann cubrirá todos sus gastos de transporte y estancia.

Rafael Tristán, director asociado del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera del Tec de Monterrey en San Luis Potosí.

Rafael Tristán, científico del emprendimiento y director asociado del Instituto de Emprendimiento Eugenio Garza Lagüera del Tec de Monterrey en San Luis Potosí, asegura que las dificultades económicas y la pandemia son un acicate para generar innovación.

Por ejemplo, comenta, en el Bajío —San Luis Potosí, Querétaro y Guanajuato—, las inversiones del sector automotriz y de toda la proveeduría que hay alrededor de ella han generado una dinámica de negocios en la región y abierto oportunidades para los emprendedores.

A esto se suma otra fuerza, que es la hiperconectividad, en donde todo se puede procesar a través de internet de las cosas, tecnología en la nube, robótica.

Esto permite que los emprendedores puedan resolver los retos a los cuales se enfrentan las empresas. Inclusive, dentro del tema de la pandemia, cómo operar a distancia una fábrica, cómo tener las mediciones  y tener reacciones dentro de las plantas para los procesos de manufactura desde tu casa. “Este tipo de soluciones son las que están generando emprendedores como los que van a participar ahora en Roads to Innovate, para hacer que estas  empresas sean más rápidas, produzcan con más calidad, menos costos y den una propuesta de valor más grande s sus clientes”.

Los requisitos para participar en Roads To Innovate es que el emprendimiento ofrezca servicios o productos innovadores y esté constituido en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá o México. Que cuente con al menos un producto viable, tenga de uno a 10 años de existencia (esto no aplica para la categoría de Emprendiendo en Tiempos de Pandemia) y que al menos uno de los fundadores de la start-up tenga entre 20 y 35 años.

Tristán comenta que aunque el concurso está enfocado en universitarios, ese no es un requisito, sino contar con una propuesta de valor. “Una empresa puede tener un reto de cómo manejar mejor su energía. Existe la tecnología para lograrlo y las mentes que van a resolverlo son los emprendedores que están en la región.

A la fecha, se han registrado proyectos de Ciudad de México, Oaxaca, Nuevo León, Querétaro, Yucatán, Estado de México y Baja California.

En el primer día de Roads To Innovate, el 23 de noviembre, se realizará un panel sobre la pandemia y el pronóstico para México.  El miércoles el tema será “Las mujeres en la economía” y el viernes 27 se darán los pitchs de emprendimientos finalistas y el nombramiento de los ganadores.

TRES CLAVES PARA EL EMPRENDIMIENTO

Para Rafael Tristán, hay tres claves para que los jóvenes tengan éxito como emprendedores:

1.- Resiliencia. Hay situaciones en las que ellos no pueden influir, pero sí lo pueden hacer en su persona. La resiliencia es la capacidad de recuperarse y aprender de las fallas. Deben intentar y volver a intentar, porque seguramente habrá ajustes y deficiencias en lo que propongan.

2.- Observar las necesidades de las empresas. Hay una gran oportunidad de problemas que los jóvenes pueden resolver utilizando tecnología. Las empresas necesitan soluciones, alguien que piense fuera de la caja, mentes frescas de los innovadores.

3.- Asociación. Conocer diferentes perspectivas siempre nutre y enriquece las ideas, por eso está hecho así este concurso. Estar abiertos a las ideas para poder mejorar. Que alguien más pueda construir a partir de lo que ellos proponen, una mejor versión de las cosas. El mundo necesita compartir.

Pandemia no detiene ánimo innovador de jóvenes mexicanos

En el Heineken Green Challenge sorprende una alta participación este año, 67 por ciento superior a la registrada en 2019: concursaron 1,325 proyectos.

Javier Larragoiti, fundador de Xilinat y ganador del reto Heineken.

Transformar residuos agrícolas en un endulzante de bajas calorías le permitió a este joven de la ciudad de México ganar el reto “verde” de Heineken, y obtener así un premio económico de 500 mil pesos que servirán para montar su fábrica, un plan que se tenía previsto para este año, pero que se pospuso debido a la pandemia.

Javier Larragoiti, líder de Xilinat, el equipo ganador, dijo que su proceso cuenta con tecnología propia y su producto, el xilitol, tiene el mismo sabor que el azúcar, pero 40 por ciento menos calorías y 75 por ciento menos carbohidratos.

“Para producirlo creamos un proceso patentado en el que fermentamos residuos agrícolas a este polialcohol, similar al proceso de elaboración de cerveza. Nuestro proceso es 40 por ciento más económico que otras tecnologías para producir xilitol”, indicó Larragoiti.

Añadió que además de beneficiar la salud, en un país donde la obesidad y la diabetes crecen drásticamente, se beneficia a los agricultores, que de otro modo se ven obligados a incinerar sus residuos agrícolas, con el consecuente daño al medio ambiente.

Los residuos que utilizan son el olote de maíz, que por cada 7 toneladas les permiten fabricar una tonelada de xilitol. El margen de ganancia de este producto es de 35 a 45 por ciento. Hasta hoy han producido y vendido 3 toneladas a 800 clientes distintos.

Larragoiti es ingeniero químico y relató que la idea de crear este producto surgió tras el diagnóstico de diabetes que recibió su padre hace algunos años, y la necesidad de crear un sustituto para el azúcar que no le resultara de sabor tan desagradable como el de otros endulzantes.

Este año, el tema del reto Heineken fue la economía circular. Se recibieron 1,325 proyectos en los que estuvieron involucrados 3,975 jóvenes de 562 instituciones de educación superior, principalmente el Tec de Monterrey, la UNAM, Universidad de Guadalajara, Politécnico Nacional y la Universidad Veracruzana.

Al dar a conocer a los ganadores del concurso, Marco Antonio Mascarúa Galindo, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Legal de Heineken México, dijo que sorprendió el número de propuestas recibidas, 67 por ciento más que la edición del año pasado, pues se pensaba que la contingencia sanitaría podría disminuir la participación.

“En Heineken México, estamos convencidos de que hoy la innovación debe enfocarse en resolver las necesidades más apremiantes en materia de sustentabilidad, y qué mejor forma de incentivarla, que generar oportunidades para que el talento joven pueda explotar su creatividad y capacidad con proyectos basados en una economía circular, que generen oportunidades económicas y de negocios, al tiempo que proporcionan beneficios ambientales y sociales”, expuso Mascarúa.

El segundo lugar fue para Emmanuel Bojórquez y el equipo Güíjolos, de Jalisco, que transforma desechos de aceites comestibles en jabones multiusos, libres de sintéticos.

El tercer sitio lo obtuvieron Leonardo Chávez y Lux Cuéllar de Agacel, que con desechos de cerveza produce nanocelulosa y almidón para
fabricar productos como platos y portavasos orgánicos y biodegradables.

El cuarto sitio fue para Agustín Landa, de Veracruz y su empresa Calzat-Eco, que fabrica zapato con suelas de llanta y tela de pantalones de mezclilla, y el quinto sitio para Manuel Loera y Ecopaños, que recupera desperdicio textil de maquiladoras para producir paños de limpieza industrial.

Los premios para el segundo y tercer lugar fueron de 200 mil y 100 mil pesos, respectivamente. Del cuarto al décimo sitio obtuvieron 50 mil pesos cada uno. Además los 20 mejores proyectos tendrán acceso a un proceso de aceleración de 12 semanas.

 La mayor participación se dio entre emprendedores de Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco y Veracruz.

Mujeres emprendedoras que rompen tabúes y pierden el miedo

El programa VIVE pone al alcance de mujeres vulnerables las herramientas para lograr su independencia económica.

En la zona rural de la Ciudad de México, el Bajío o en la Mixteca oaxaqueña, la posibilidad de acceder a capacitación y obtener herramientas para el emprendimiento cambia la vida de muchas mujeres.

Y en tiempos de pandemia, este aprendizaje permite afrontar mejor los retos.

Desde septiembre de 2016, con el apoyo del programa Ven, Inspírate y Vende (VIVE), más de 56 mil mexicanas en situación de vulnerabilidad han incrementado sus oportunidades económicas

Esta iniciativa, apoyada por Walmart Foundation, es implementada en México por The Trust for the Americas -organización afiliada a la Organización de Estados Americanos (OEA)- en alianza con la Fundación ManpowerGroup.

El programa ha estado presente en 245 municipios de 29 entidades federativas del país, donde ha contado también con el respaldo de autoridades y organismos locales.

Linda Eddleman, directora ejecutiva de The Trust for te Americas, dijo que la pandemia trajo consigo un reto operativo y logístico. “Tuvimos que migrar nuestro esquema de capacitaciones a la virtualidad. Y gracias a la pronta respuesta, profesionalismo y adaptabilidad del equipo, pudimos adaptarnos”.

Durante la contingencia sanitaria, se han ofrecido 15 cursos virtuales sobre temas de empleabilidad y emprendimiento, con la participación de cerca de 400 mujeres emprendedoras en México y 6 países de Latinoamérica.

Para dar una muestra de las historias de cambio y resiliencia de las mujeres graduadas por VIVE, se presentó el libro Recetario para Mujeres Poderosas: “historias para inspirarte” que recopila 71 historias de éxito.

En este “recetario” se puede descubrir la historia de Paola, una mujer oaxaqueña que impulsa un proyecto de turismo responsable en la zona Mixteca. “En tiempos de Covid cerramos las puertas porque nos lo solicitó la autoridad, el principal reto ha sido la falta de apoyo económico, pero hemos podido hacer introspección sobre hacia dónde va el negocio”, dice Paola.

Paola

La llegada de la pandemia la convenció de tomar el curso de Componente Digital de Emprendimiento. “Yo no estaba familiarizada con el uso de la tecnología del componente; las reuniones virtuales y los podcasts. Esta experiencia me hizo perder el miedo”.

Hoy la prioridad de Paola es planificar cómo continuarán las operaciones de la reserva en la nueva normalidad, así como salvar la temporada de reforestación de este año, que comienza en la época de lluvias; “normalmente invitábamos a las escuelas a apoyarnos en la reforestación y ahora no será posible”.

Otro ejemplo de poder femenino es el de Teresa, integrante y representante legal de una cooperativa de mujeres que se dedican a producir pulque, un producto originario de su localidad, Milpa Alta, en la Ciudad de México.

“Somos 7 mujeres en la cooperativa y lo que buscamos es empoderarnos, estamos rompiendo tabúes porque este producto tradicionalmente es producido solo por hombres”.

Contadora pública, Teresa se enteró de Proyecto VIVE por medio de su alcaldía y tomó el curso con una compañera de la cooperativa para después compartir sus aprendizajes con las demás socias.

La pandemia trajo malas noticias, entre ellas que una de sus compañeras se contagió de COVID-19. “En la cooperativa tuvimos que hacer un gran esfuerzo para obtener ingresos para apoyarla, ella necesitaba oxígeno, pero ya teníamos cuatro meses sin abrir operaciones.”

Para Teresa y sus compañeras ha sido muy difícil mantener a flote la operación de su cooperativa, pero no se rinden, para incrementar sus ventas han estado promocionando sus pulques en su página de internet con el servicio “sólo para llevar”.

Pese a las adversidades, Teresa se visualiza en el futuro como una mujer empresaria, quiere escalar su cooperativa a una grande industria; “una industria en donde puedas encontrar todos los productos derivados del maguey que te puedas imaginar.

Otras de las historias contadas en el libro es la de Fabiola, que se dedica a la fotografía y al cultivo de plantas de ornato; Ana Karen, nutrióloga de Celaya, o Cecilia, quien se encontraba en un refugio para mujeres víctimas de violencia y hoy es capacitadora en servicio al cliente en un restaurante de comida rápida.

“Proyecto VIVE ha enfocado sus esfuerzos en mujeres mayores de 15 años que viven alguna condición de vulnerabilidad, lo cual implica que se encuentran en baja condición socioeconómica, desempeño escolar, violencia doméstica, desempleo o empleo irregular”, informó la directora ejecutiva de The Trust for the Americas.

Las capacitaciones del Proyecto VIVE cuentan con estándares certificables respaldadas por las Secretaría de Educación Pública (SEP). Las primeras 20 horas de la capacitación corresponden a estudios técnicos (promotoría, ventas, servicio al consumidor y mercadeo) y las otras 20 horas a habilidades para la vida (alfabetización digital, liderazgo, comunicación, emprendimiento.

Mayor información en:  www.trust-oea.org/vive

Facebook: The Trust for the Americas

Twitter:   @Trust4Americas

Proyecto VIVE: @ProyectoVIVEMx

Vöet busca ‘contagiar’ a emprendedores con su pastelería saludable

La empresa, dedicada a la producción y comercialización de postres sin azúcar, gluten ni lactosa, ofrece un kit para micro distribuidores con una mínima inversión

“Tienes dos opciones: o dejas que la ola te caiga encima o te subes a ver dónde te lleva”

Ana Lucía Alonso, cofundadora y directora general de Vöet

“El mundo es de quien se adapta, no del más fuerte ni del más veloz”

Óscar Rosas, cofundador de Vöet
Por: Perla Oropeza

Un día Ana Lucía Alonso, doctora en biotecnología, amaneció sin empleo. Como muchos mexicanos, vio cómo se iba a pique la empresa para la que trabajaba, una fábrica de materiales e insumos para labores de investigación y diagnóstico.

Apenas un mes antes, su esposo, Óscar Rosas, había decidido dejar su empleo como profesor e investigador universitario en el área de modelos matemáticos, para consolidar el sueño emprendedor que habían construido juntos.

Era noviembre de 2019, cuando aún nadie imaginaba que se acercaba una pandemia.

Vöet, Bizcochería Virtuosa, se volvió entonces tarea de tiempo completo para esta pareja, que aprovechó sus conocimientos para crear pastelería saludable, dirigida a la población en general, pero principalmente para personas con necesidades alimenticias especiales como diabéticos e individuos con intolerancia al gluten o a la lactosa.

“En su elaboración no se utiliza azúcar ni gluten, tampoco harina ni lácteos, pero el resultado final posee un elevado contenido de fibra y una pequeña porción de fruta natural, lo que lo convierte en un producto artesanal, delicioso y saludable”, explica Alonso, quien es la directora general de la empresa.

La idea de este negocio fue de Lucía. Sus conocimientos como biotecnóloga y su propia intolerancia a los carbohidratos la motivaron a crear los postres. Su primer experimento lo realizó en 2017 y empezó a vender sus pastelitos entre conocidos y amigos.

Vöet tuvo un inicio accidentado, su primera inversión fue de 2,500 pesos, y cuando parecía que todo iba en ascenso, la pandemia detuvo todo de tajo. A estos empresarios les obligó a recomponer su camino. La microcafetería que habían acondicionado tuvo que cerrar debido a las restricciones sanitarias por COVID-19.

“Nos pusimos a aprender cómo vender en línea, a hacer marketing, a entender cuáles son las estrategias de ventas por internet. A nosotros nos quedaba claro que reiniciar una cafetería implicaba costos que no íbamos a poder cubrir y que el mundo estaba transformándose, entonces tienes dos opciones, o dejas que la ola te caiga encima o te subes a ver dónde te lleva. Empezamos a buscar enlaces, a contactar gente”, expone Lucía en entrevista con www.grandesempresas.mx.

Óscar acota: “si me permiten volver un poco a lo académico, ahí está Darwin diciéndonos que el mundo es de quien se adapta, no del más fuerte o del más veloz. Si las cosas cambian entonces tienes que adaptarte y tener un doctorado no nos vuelve tan especiales; hay temas que no conocemos, en los que somos completamente ignorantes y hay gente que sí sabe hacerlo. Tenemos que estudiar y aprender, no para volvernos los nuevos expertos, pero sí para saber de qué nos están hablando.”

Así llegaron a otra línea de negocio, con la que buscan compartir su modelo de operación y permitir que otras personas fabriquen y vendan los pastelitos. De acuerdo con Óscar Rosas, sólo es necesario contar con una licuadora y un horno de microondas y realizar una inversión de 2,500 pesos para adquirir un kit de moldes y mezcla en polvo.

“La idea, explica Ana Lucía Alonso, es que cualquier persona con un mínimo de capacitación, prácticamente nada, pueda reproducir la receta. Lo que ya tenemos como pastelería lo desarrollamos en mezclas de polvo, que permiten la preparación del pastel en tu casa en menos de cinco minutos. Quiero que cada persona que necesite este tipo de pastelería, tenga acceso a ella, pero además que permita a mucha gente tener un ingreso extra o alcanzar su libertad económica”.

Los distribuidores tienen un costo de producción de alrededor de 25 pesos por cada porción, que se vende al público en 35 pesos. “Cien pasteles los hace una sola persona en 4 a 5 horas y de ahí le sacas diez pesos a cada pastel”, dice la directora de la empresa.

El nombre de Vöet, comenta Ana Lucía Alonso, surge del autor de su libro de bioquímica de cabecera. “Me ha acompañado la mitad de mi vida, ahí están las rutas metabólicas y las estructuras moleculares que hacen entender qué pasa con lo que te comes”.

“Estamos programados para sentir ansiedad por el azúcar”, añade Lucía. “Tenemos una guerra constante entre lo que tu cuerpo necesita y tu cerebro ansía, y de lo que se trata con los diseños de las mezclas de Vöet es poder alcanzar un equilibrio entre ambas cosas”.

Los empresarios aseguran que sus pasteles y postrecitos no utilizan edulcorantes ni sabores artificiales. Contienen sólo el azúcar natural de la fruta con que se elabora. Además, se ha eliminado el gluten y la lactosa así como otros derivados de la leche y se ha enriquecido con fibra.

El objetivo, indican, es conseguir el menor índice glucémico, eliminando al máximo cualquier fuente de carbohidratos (azúcares y almidones).

Las características de los productos Vöet van dirigidas no sólo al muy amplio grupo de personas diagnosticadas como diabéticas, sino a las personas celiacas, intolerantes a la lactosa y las de estilo de vida fitness.

La empresa se ubica en la Ciudad de México y realiza ventas por Canasta Rosa, Mercado Libre y redes sociales con entrega a domicilio en la zona metropolitana y áreas conurbadas.

Para mayor información sobre su modelo de negocio visite https://www.facebook.com/bizcocheriavirtuosa o su página web https://www.voet.com.mx/.

Pavo Down, una marca con sentido social y confianza en el futuro

La empresa busca la inclusión de personas con Síndrome de Down en la actividad productiva.

Fotos: http://www.cooperativas.cdmx.gob.mx/

Un proyecto productivo avícola, inspirado en un joven con Síndrome de Down, se ha convertido en tres años en una empresa que ha sabido resistir la pandemia y sueña con llevar sus productos a todo el país.

Granja Huexólotl Down surgió en febrero del 2017, en la alcaldía Magdalena Contreras de la Ciudad de México, y hoy comercializa más de 24 productos derivados del pavo, como hamburguesas, milanesas, jamón y carne deshebrada, bajo la marca Pavo Down.

Gabriela Mendoza González, fundadora y creadora del concepto, explica que el objetivo de la empresa es potencializar las capacidades de las personas con Síndrome de Down y otras vulnerabilidades, además de lograr su inclusión en la sociedad productiva.

Aunque su hijo Ángel Gabriel fue la motivación para este proyecto cooperativo, en la empresa trabajan otros jóvenes con Síndrome de Down que apoyan en la crianza y elaboración de productos.

Explica que para esta temporada el producto estrella es el pavo navideño, que ya puede ser apartado con 300 pesos y ser liquidado antes del 1 de diciembre.

La situación de emergencia por la pandemia de COVID-19 no ha detenido su producción ni la comercialización.

La empresa tiene confianza en el futuro. Su objetivo en cinco años es ingresar a tiendas de autoservicios y entidades gubernamentales, y en una década llegar con sus productos a todo el país, así como prepararse para el mercado internacional.

Para más información de la granja y sus productos se puede acceder a su red social: https://www.facebook.com/PavoDown/.

¿Cómo evitar que se vaya al limbo tu queja de Uber o Didi? Esta app podría ayudarte

Zego tiene como objetivo compartir reportes sobre la calidad de servicios de movilidad públicos y privados, así como ofrecer herramientas de seguridad.

Imagen de Jan Vašek en Pixabay

Perla Oropeza

Uno de los principales problemas de las plataformas de movilidad, como Uber o Didi, o de los taxis en general, es que las quejas de sus usuarios se quedan en el limbo.

“Empecé a notar que había demasiadas quejas de los servicios, pero las empresas dueñas de las plataformas no hacían nada. Tu podías quejarte de que una persona trató de robarte y no pasaba nada. Tu reporte se quedaba ahí y a los 20 minutos alguien más tomaba el mismo carro y a lo mejor podía tocarle la misma experiencia”, indica en entrevista Pablo Yamasaki, director de DGroup IT Solutions.

Así fue como nació Zego, una aplicación que busca apoyar a todas las personas que en algún momento utilizan plataformas de movilidad o taxis, y que tiene como objetivo mejorar la calidad de los servicios, mediante la información que brinda la propia comunidad.

Pablo Yamasaki, CEO en DGroup IT Solutions.

“Queremos que nuestra queja o nuestra calificación pueda ser escuchada por los demás, no tanto por una empresa, sino por los que usamos el servicio”, añade Yamasaki, egresado de la carrera de Sistemas Computacionales del Tecnológico de Monterrey, y quien cuenta con más de 14 años de experiencia en el área de TI de empresas en distintos sectores.

Zego es totalmente gratuita para los usuarios, y sostiene su operación con la venta de anuncios o patrocinios, así como de información útil para los gobiernos de las ciudades que buscan mejorar el transporte y la seguridad, siempre protegiendo la información de los suscriptores.

La app permite calificar, evaluar e informarse. “Cuando pides un Uber, copias el número de placa, las pegas en la app y así se puedes saber si algo está mal con el conductor”.

Sólo los usuarios registrados pueden ver las calificaciones que se le otorgan al socio conductor o taxista, pero no pueden conocer la identidad de quién lo realizó.

Pero además el usuario puede poner la hora en que prevé llegar a su destino y Zego confirmará que complete su viaje. En caso de no lograr la confirmación, enviará un aviso a la persona que ha sido designada contacto de emergencia. De esta forma, los contactos designados obtienen la información del viaje casi de forma inmediata y pueden tomar una decisión o pedir la intervención de las autoridades.

“Pase lo que pase con tu teléfono, tu información vive en mi servicio”, comenta Pablo Yamasaki.

El director de DGroup dice que aunque hay otras aplicaciones más o menos parecidas, Zego está diseñado exclusivamente para servicios de movilidad. “Somos un evaluador de servicios, pero aparte te ayudamos con una herramienta muy práctica de seguridad en todo tipo de viajes, incluso foráneos”.

El objetivo de la empresa es que la aplicación, que apenas se lanzó el 7 de septiembre, logre al menos diez mil descargas de aquí a fin de año y que 70 por ciento esté activo.  Por lo pronto, ya hay más de cien personas inscritas.

“Hemos visto estudios de que en la Ciudad de México hay un millón de viajes al día, entonces si la gente se toma un par de minutos para poder hacer un reporte, le va a encontrar muchas funcionalidades a la aplicación”.

La meta es que llegue a varios países de Centro y  Sudamérica. “La aplicación es muy genérica, en cualquier país la gente toma Uber, toma taxis, por eso está lista para ser multipaís”.

La pandemia apenas ha afectado a la empresa, que ya ha logrado tener presencia en Colombia y Estados Unidos. Así lo comenta Pablo Yamasaki: “Cambió la forma en que veo a mis clientes, que ahora es cien por ciento virtual, pero no ha tenido gran impacto en mi equipo de trabajo. Como empresa tecnológica, tenemos que estar a la vanguardia, tenemos muchas herramientas tecnológicas en la nube que ayudan a eficientar el trabajo”.

Altura Siete, calzado de Guanajuato que pisa fuerte en NY

“Siempre he pensado que si alguien más puede, tú también. De repente decía: ya voy a cerrar el telón, aquí me quedo ya, qué necesidad de estar sufriendo, pero siempre he sido de la idea de que si algún día voy a renunciar a algo, voy a renunciar en el mejor momento, nunca en el peor”.

Paola Ramírez

Hace 12 años Paola Ramírez fundó Altura Siete, con la ilusión de hacerse un lugar en la industria.

Hoy su calzado y accesorios se venden en Estados Unidos y Canadá, y este 2020 su colección llegó a la Fashion Week de Nueva York, invitada por Flying Solo, una concept store ubicada en el Soho .

Meses atrás la tienda la contactó para conocer sus productos y luego de revisar su propuesta la invitó a venderlos en su plataforma. No tardó en llegar la invitación a la Fashion Week.

“Para este edición me hablaron y me dijeron que si quería participar, que si mandaba mi colección y podía colaborar con otros diseñadores; entonces mandé mi colección y otra colaboración y así fue”, dijo emocionada Paola Ramírez.

Desde que inició su carrera profesional, la fundadora de Altura Siete estuvo presente en el mundo del calzado, trabajando en organismos del sector y en varias empresas, como Trista y Malafacha.

Como parte de sus actividades laborales, tuvo la oportunidad de viajar, desarrollarse como conferencista y trend hunter, además de relacionarse con fabricantes y proveedores. Todo lo aprendido la motivó a crear e iniciar su marca.

“Siempre fue un sueño tener mi línea y hacerme mis zapatos porque ya lo había hecho, ya había visto que funcionaba, nada más no tenía quién lo fabricara. Porque los fabricantes decían ¡Paola está muy bonito!, pero no se aventaban porque su mercado era otro”.

Paola Ramírez

Paola se mudó de León a Monterrey para trabajar en una empresa como compradora y fue en esa época cuando decidió invertir para presentar su primera colección, la cual nunca vio la luz porque sus diseños fueron robados.

Todos sus ahorros se esfumaron; con lo poco que le quedó decidió hacer un muestrario para presentarlo a un vendedor de calzado muy conocido en esa época, aunque nuevamente fue rechazada, argumentando que sus productos estaban elaborados con materiales distintos a los tradicionales además de ser muy caros.

Ante esa situación, empezó a ofrecérselos a amigas y pronto los pedidos fueron creciendo, a tal punto que el siguiente paso fue abrir una primera tienda en Monterrey y la segunda en León. Más tarde abrió otra en Culiacán, además de que ofrece sus productos en su tienda en línea.

Paola Ramírez reconoce que en su camino hacia los escaparates internacionales fue muy importante el apoyo que obtuvo de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior del estado de Guanajuato (Cofoce) y en su momento de ProMéxico.

“Siempre todo ha estado de la mano de Cofoce y de ProMéxico, eso sí lo tengo que reconocer. Desde el día uno “Paola aquí hay un apoyo para la página web, tu primer página web, aquí está, ¡aplica! “Eso me obligó a ser muy ordenada en todos mis papeles, en todos mis procesos. Y luego las ferias internacionales, sabes que apóyame, yo quiero ir, ah bueno tienes que tener un producto al 100, tienes que poder surtir aunque sea a tu nicho, entonces me apoyaron y empecé a ir a la primera feria a Las Vegas, a la de Japón, vendimos, tenemos todavía clientes que son de allá y así fue como empezamos la exportación”.

La fundadora de Altura Siete señaló que la orientación de Cofoce la motivó incluso a cambiar radicalmente su estrategia de venta: si bien cuenta con tiendas físicas para posicionar su marca, decidió apostarle a la reinvención de su página web y exponenciar su e-commerce.

Durante esta contingencia sanitaria se dio cuenta del gran potencial que tenía su producto y lo que podía lograr si enfocaban todos sus esfuerzos a la venta en línea.

“Con la pandemia la gente que no compraba en línea ya se tuvo que obligar a hacerlo, eso fue una súper ayuda. A mí me dicen, oye ¿lejos de afectarte la pandemia a ti te ayudó? ¡Sí! porque mi nicho es un zapato muy novedoso, pero me lo compran personas de 60 años también, entonces esas señoras no compraban en línea, pero ahorita ya tienen que comprar, ya no les quedó de otra”.

Incluso durante estos meses de pandemia, han vendido 3 veces más que el año pasado, por lo que era importante profesionalizarse y mejorar su plataforma de venta.

“Yo quiero que la página web tengan lo más similar a experiencia de compra a si estuviera físicamente, entonces tenemos que meter una muy buena fotografía, contraté a un fotógrafo para nosotros, todo lo que le puedan poner para el cliente se imagine; tenemos gente que está contestando todo el día, que si no saben usar la página web les enseñan, entonces mucho servicio al cliente, pero si tenemos que tener una página que no ocupe tanta gente, que le piques y ya te diga comprar”.

En este momento la tienda en línea supera a su mejor tienda física, sus gastos son mucho menores y es más controlable. “Yo sugiero tener ambas cosas, tener todo en un canal de ventas al tener la página web, a lo mejor una tienda y mayoreo. Por eso le pedí el recurso a Cofoce para que me ayudaran a la página web, a hacerla más fregona y también me ayudaron para lo de Flying Solo para lo de la renta, porque le dije oye está esto, como ves, en vez de que ya no vaya yo a las ferias me ayudan con parte de la renta en Flying Solo y me dijeron vamos a ver si se puede y si, y gracias a Dios si se pudo, porque ahorita no hay ferias”.

Cofoce ha dado apoyo económico a Altura Siete para el showroom y tienda en línea en Flying Solo, así como en material digital para el nuevo desarrollo de su página de venta en línea. Además la empresa recibió del organismo asesoría en logística para sus envíos a Estados Unidos, en material digital para rediseño de su página de venta en línea y para el registro de marca en EU.