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Moda, salud y cultura

Altura Siete, calzado de Guanajuato que pisa fuerte en NY

“Siempre he pensado que si alguien más puede, tú también. De repente decía: ya voy a cerrar el telón, aquí me quedo ya, qué necesidad de estar sufriendo, pero siempre he sido de la idea de que si algún día voy a renunciar a algo, voy a renunciar en el mejor momento, nunca en el peor”.

Paola Ramírez

Hace 12 años Paola Ramírez fundó Altura Siete, con la ilusión de hacerse un lugar en la industria.

Hoy su calzado y accesorios se venden en Estados Unidos y Canadá, y este 2020 su colección llegó a la Fashion Week de Nueva York, invitada por Flying Solo, una concept store ubicada en el Soho .

Meses atrás la tienda la contactó para conocer sus productos y luego de revisar su propuesta la invitó a venderlos en su plataforma. No tardó en llegar la invitación a la Fashion Week.

“Para este edición me hablaron y me dijeron que si quería participar, que si mandaba mi colección y podía colaborar con otros diseñadores; entonces mandé mi colección y otra colaboración y así fue”, dijo emocionada Paola Ramírez.

Desde que inició su carrera profesional, la fundadora de Altura Siete estuvo presente en el mundo del calzado, trabajando en organismos del sector y en varias empresas, como Trista y Malafacha.

Como parte de sus actividades laborales, tuvo la oportunidad de viajar, desarrollarse como conferencista y trend hunter, además de relacionarse con fabricantes y proveedores. Todo lo aprendido la motivó a crear e iniciar su marca.

“Siempre fue un sueño tener mi línea y hacerme mis zapatos porque ya lo había hecho, ya había visto que funcionaba, nada más no tenía quién lo fabricara. Porque los fabricantes decían ¡Paola está muy bonito!, pero no se aventaban porque su mercado era otro”.

Paola Ramírez

Paola se mudó de León a Monterrey para trabajar en una empresa como compradora y fue en esa época cuando decidió invertir para presentar su primera colección, la cual nunca vio la luz porque sus diseños fueron robados.

Todos sus ahorros se esfumaron; con lo poco que le quedó decidió hacer un muestrario para presentarlo a un vendedor de calzado muy conocido en esa época, aunque nuevamente fue rechazada, argumentando que sus productos estaban elaborados con materiales distintos a los tradicionales además de ser muy caros.

Ante esa situación, empezó a ofrecérselos a amigas y pronto los pedidos fueron creciendo, a tal punto que el siguiente paso fue abrir una primera tienda en Monterrey y la segunda en León. Más tarde abrió otra en Culiacán, además de que ofrece sus productos en su tienda en línea.

Paola Ramírez reconoce que en su camino hacia los escaparates internacionales fue muy importante el apoyo que obtuvo de la Coordinadora de Fomento al Comercio Exterior del estado de Guanajuato (Cofoce) y en su momento de ProMéxico.

“Siempre todo ha estado de la mano de Cofoce y de ProMéxico, eso sí lo tengo que reconocer. Desde el día uno “Paola aquí hay un apoyo para la página web, tu primer página web, aquí está, ¡aplica! “Eso me obligó a ser muy ordenada en todos mis papeles, en todos mis procesos. Y luego las ferias internacionales, sabes que apóyame, yo quiero ir, ah bueno tienes que tener un producto al 100, tienes que poder surtir aunque sea a tu nicho, entonces me apoyaron y empecé a ir a la primera feria a Las Vegas, a la de Japón, vendimos, tenemos todavía clientes que son de allá y así fue como empezamos la exportación”.

La fundadora de Altura Siete señaló que la orientación de Cofoce la motivó incluso a cambiar radicalmente su estrategia de venta: si bien cuenta con tiendas físicas para posicionar su marca, decidió apostarle a la reinvención de su página web y exponenciar su e-commerce.

Durante esta contingencia sanitaria se dio cuenta del gran potencial que tenía su producto y lo que podía lograr si enfocaban todos sus esfuerzos a la venta en línea.

“Con la pandemia la gente que no compraba en línea ya se tuvo que obligar a hacerlo, eso fue una súper ayuda. A mí me dicen, oye ¿lejos de afectarte la pandemia a ti te ayudó? ¡Sí! porque mi nicho es un zapato muy novedoso, pero me lo compran personas de 60 años también, entonces esas señoras no compraban en línea, pero ahorita ya tienen que comprar, ya no les quedó de otra”.

Incluso durante estos meses de pandemia, han vendido 3 veces más que el año pasado, por lo que era importante profesionalizarse y mejorar su plataforma de venta.

“Yo quiero que la página web tengan lo más similar a experiencia de compra a si estuviera físicamente, entonces tenemos que meter una muy buena fotografía, contraté a un fotógrafo para nosotros, todo lo que le puedan poner para el cliente se imagine; tenemos gente que está contestando todo el día, que si no saben usar la página web les enseñan, entonces mucho servicio al cliente, pero si tenemos que tener una página que no ocupe tanta gente, que le piques y ya te diga comprar”.

En este momento la tienda en línea supera a su mejor tienda física, sus gastos son mucho menores y es más controlable. “Yo sugiero tener ambas cosas, tener todo en un canal de ventas al tener la página web, a lo mejor una tienda y mayoreo. Por eso le pedí el recurso a Cofoce para que me ayudaran a la página web, a hacerla más fregona y también me ayudaron para lo de Flying Solo para lo de la renta, porque le dije oye está esto, como ves, en vez de que ya no vaya yo a las ferias me ayudan con parte de la renta en Flying Solo y me dijeron vamos a ver si se puede y si, y gracias a Dios si se pudo, porque ahorita no hay ferias”.

Cofoce ha dado apoyo económico a Altura Siete para el showroom y tienda en línea en Flying Solo, así como en material digital para el nuevo desarrollo de su página de venta en línea. Además la empresa recibió del organismo asesoría en logística para sus envíos a Estados Unidos, en material digital para rediseño de su página de venta en línea y para el registro de marca en EU.

Moda mexicana, lista para ‘vestir’ las vitrinas europeas: Jehsel Lau

La pandemia trastoca al mundo del diseño, pero abre oportunidades para la innovación, el uso de materiales inteligentes y la filosofía del cero desperdicio, dice la diseñadora sinaloense.

Por Perla Oropeza

«Veo a México más preparado para enfrentar a monstruos como Zara, a estas grandes casas de producción, y veo diseñadores con una propuesta clara de comercio»

Jehsel Lau

La diseñadora sinaloense Jehsel Lau, que en los últimos diez años desarrolló su carrera en el epicentro de la alta moda mundial, está de regreso en México, lista para lanzar su nueva colección, experimentar con nuevos materiales y formar parte del grupo de diseñadores mexicanos que desde su país visten las vitrinas europeas.

Esta pandemia, dice en entrevista, “le ha dado un mensaje al mundo de que nada tiene que ser de prisa, que todo lo que vale la pena lleva su tiempo y eso abre la puerta a los diseñadores que, como yo, buscamos crear diseño responsable, de calidad, bajo el concepto de slow fashion”.

A ella, mientras tanto, la contingencia la ha encontrado en su mejor momento como creadora y empresaria. “He madurado y aprendido. Para mí es sin duda el punto de regreso a mi carrera, con todo su esplendor” dice Lau, quien en los últimos cuatro años se alejó un poco de los reflectores, cerró su Atelier en Milán y se mudó a Versalles, Francia, para dedicar el mayor tiempo posible a su primer hijo.

“Justamente en este periodo me he sentido más con el compromiso de generar un ‘Hecho en México’».

Bailarina desde los cuatro años de edad, fue precisamente la danza la que llevó a Jehsel Lau a convertirse en diseñadora. “Tenía la necesidad del vestuario y una vez dije: voy a estudiar eso para hacerlo yo misma porque nadie entiende mis ideas”.

Obtuvo una beca de diseño de vestuario en Arizona y al terminar se mudó a Italia, donde más adelante fundó su empresa y comenzó a producir prendas para bailarines. En 2014 fue finalista de “Elle México Diseña”, donde por primera vez tuvo contacto con la “moda fashionista”. Su última colección fue vista en 2016 en Alta Roma, en Italia.

La pandemia la puso de nuevo en su casa, en Culiacán, Sinaloa, desde donde habla de su nueva colección y reflexiona acerca de los cambios que ha traído esta contingencia al mundo, a la moda y su propia vida.

Se ve a sí misma como una artista que crea mientras juega con las telas, que no se queda estancada en una sola versión, y le gusta investigar nuevas técnicas, acabados y textiles.

Su nueva colección mantiene el modelo de producción uno a uno, slow fashion. “Tenemos una filosofía de cero desperdicio, de no producir algo que va a quedar en el almacén o luego se tiene que poner a un precio más bajo; la idea siempre es producir conforme se va pidiendo. Lo que ha cambiado con esta pandemia es que al ya tener un mercado más consciente se ha podido anticipar algunas piezas que no son completamente terminadas pero que se ajustan al cuerpo según la talla que se pida. Eso nos da posibilidad de responder con menos tiempo”.

Su producción es de máximo 20 réplicas por diseño, con la “ideología de una moda responsable sin el afán de saturar el mercado”.

En sus piezas, Lau utiliza telas de alta tecnología, impermeables y protectoras del frío extremo.

―¿Qué viene después de la pandemia? ¿Cuáles son tus sueños?

Seguramente tendré que viajar de regreso a Europa porque ahí está también mi casa. Pero con todo el tiempo que llevo aquí ya le encontré todo el amor a mi país y quiero quedarme. Mi sueño es ser siempre fiel a mi diseño y al mismo tiempo tener una empresa estable. Justamente en este periodo me he sentido más con el compromiso de generar un ‘Hecho en México’ que vista esas vitrinas a nivel internacional. Me siento ya con un compromiso de ser parte de estos diseñadores mexicanos que están haciendo un muy buen trabajo y ser uno de estos ejemplos donde no sólo se da el diseño sino también en un negocio rentable. Ya México en estos últimos años ha preparado la industria de la moda y estamos justo en el momento para lograr que las marcas mexicanas se impulsen más allá.

En Alta Roma pude presentar mi trabajo como diseñadora mexicana, ese era uno de mis sueños y lo viví. Ahora mi objetivo número uno es impulsar la industria aquí en México, desde mi lugar de nacimiento, desde Culiacán, sobre todo en el prêt-à-porter. De las pasarelas europeas vienen todas estas influencias que bajan a tiendas de producción masiva como Zara o Forever 21. Veo a México más preparado para enfrentar estos monstruos, estas grandes casas de producción, y veo diseñadores con una propuesta clara de comercio, lo cual ha sido una de las desventajas que siempre han tenido los diseñadores. Había diseñador pero no una parte de comercio junto con él. Ahora lo veo más conectado y por ello pienso que ya teniendo este modelo de negocio bien definido se puede competir de mejor forma a nivel internacional.

—La nueva colección está inspirada en tus ancestros chinos. Esa parte de tu biografía ¿qué ha significado para ti?

―Mi bisabuelo vino de China, seguimos teniendo familiares allá y desde pequeña tuve contacto con esa cultura. Creo que eso de algún modo está en mi equipaje de experiencias y se ve siempre reflejado. Con este periodo de resguardo, de estar en casa, de meditación, me dio esta furia de crear y empezó a darse esta colección de forma muy sencilla y natural con unos textiles que ya tenía. Fueron momentos de entender todo lo que te han dado las experiencias de generación en generación, que siempre son parte importante del porqué tomas decisiones en la vida.

¿Cómo te ves en este momento como empresaria?

―Me veo mejor que antes. Espero no hablar muy anticipadamente, pero he madurado, he aprendido y esta pandemia le ha abierto un espacio a diseñadores como yo que buscamos. Desde el 2018, cuando nació mi hijo, me dediqué a atender clientas privadas, a quienes les realizaba su guardarropa bajo el modelo de slow fashion. No hay prototipo, toma su tiempo de calidad y es valorado precisamente por eso. Este modelo de negocio es muy indicado para un momento donde se reduce la producción global.

―¿Cuáles son tus planes para la siguiente colección?

Hay algo en puerta que hemos venido trabajando desde abril. Una colección que se va a manejar un material especial que es resistente al cloro, esto con el afán de que la persona que invierta en la moda hoy en día obtenga una pieza que no sólo sea formal para ella, sino que le dé seguridad de que la pueda desinfectar si ese es su propósito, y que le vaya a durar más tiempo que una pieza normal, que normalmente no puede soportar el cloro.

Ya en 2016, en mi última colección al público que presenté en Alta Roma era de materiales inteligentes y ahora una tecnología aplicada que se llama  Ecorepel, significa que no se le generan bacterias ni hongos en la superficie que no se genera grasa y también que son fáciles de lavar, que son waterproof, muy ligeras, cambian según la temperatura.

Son materiales muy caros, esa es una realidad, pero lo que sí se está logrando para esta colección es poder atender un mercado con un rango de compra de entre 1,200 a 2,500 pesos, para personas que puedan permitirse obtener una pieza de alto rendimiento y al mismo tiempo se vea oportuna para ir a trabajar o cumplir sus funciones del día al día.

―Tu nueva colección habla de introspección y resiliencia, ¿me puedes hablar más sobre ella, sus imágenes y colores?

En esta colección me parece que surgió el color sinaloense; los colores brillantes son muy de mi tierra, como el azul, el rojo, un amarillo mostaza, lila o tinto. Son piezas muy lineales, minimalistas. Están hechas con la filosofía del cero desperdicio, llevan una especie de parches, que no suena muy glamoroso, pero básicamente significa que hay un pedazo que viene de otra tela, de otra colección. Son bien cuidados porque me gusta que el diseño se vea elegante. Esta técnica del slow fashion se está utilizando mucho, pero no me gusta abusar de ella.

Es minimalista por la idea de que la belleza se puede encontrar en la simplicidad o en lo genuino que tenemos como personas. Utilicé seda strech para mantenerme en costos que fueran más accesibles.

Jehsel Lau es originaria de Culiacán, Sinaloa y estudió Comercio Internacional en el Tecnológico de Monterrey. Ganó una beca para realizar una maestría en diseño de vestuario y tecnología en la Universidad de Arizona. También fue finalista en el Concurso de Diseño Elle México en 2013 y ganadora del Premio Downy Fashion. Tiene su propia marca ‘Jehsel Lau ® Outlier Fashion’, y es representante del slow-fashion, que busca la personalización y la innovación constante en la moda. Ha colaborado con compañías como Balletto di Roma y el Festival de Ópera Amazonas en Brasil. En 2014, recibió el premio “Sinaloa Ejemplar en el Mundo”

La talavera mexicana queda registrada como Patrimonio de la Humanidad

La declaratoria de la UNESCO debe ir acompañada de planes de salvaguardia, dice la secretaria de Cultura de México, Alejandra Frausto.

POR: REDACCIÓN

Audrey Azoulay, directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), entregó ayer a México el Certificado de Registro Binacional (México/España) del “Proceso de Fabricación de la Cerámica de Talavera como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

La secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, expresó que este reconocimiento tiene que ir acompañado de planes de salvaguardia que garanticen la sostenibilidad de todo el proceso —desde la dotación a los talleres de los recursos necesarios para su funcionamiento, hasta su comercialización—, en beneficio de los portadores de esta tradición.

En México, las comunidades de artesanos que fabrican la talavera se ubican en el Valle de Puebla-Tlaxcala, en la región del Altiplano Central, en Atlixco, Puebla, Cholula y Tecali de Herrera, municipios que integran la llamada “Zona Talavera”.

Virgilio Pérez, artesano de Puebla y uno de los invitados a la entrega del certificado, dijo que más que una artesanía, la talavera es identidad, pasión, armonía y belleza».

«Hoy nos toca representar a cientos de generaciones que han mantenida viva la talavera. Gracias a quienes recolectan el barro, lo amasan, lo limpian, moldean, a quienes preparan el esmalte y los colores naturales, quienes transfieren las caprichosas formas sobre la superficie, quienes les dan color y hornean las piezas, así como a quienes lo presumen en el mundo y hacen un esfuerzo para mantener sus estándares de calidad.»

Jaqueline España, artesana de Tlaxcala, manifestó que «los artesanos tenemos el compromiso de cuidar, velar y salvaguardar el patrimonio que nos ha sido heredado» y manifestó su confianza en que esta declaratoria permita impulsar la actividad y mejorar su nivel de vida.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura, esta declaratoria es una oportunidad para proteger prácticas vivas, expresiones y procesos de producción y, principalmente, los saberes tradicionales relacionados con la talavera, así como para erradicar las apropiaciones indebidas y el desvirtuamiento de estos conocimientos.

Además la denominación consolida un fuerte vínculo cultural que se ha mantenido vivo a través de los siglos, entre los sitios que hoy comparten la declaratoria.

Frausto destacó que la anexión del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) a la Secretaría de Cultura coloca a las artesanías mexicanas como manifestaciones sofisticadas y excelsas, y no como productos de la marginalidad: “Todas las técnicas artesanales son técnicas artísticas y en cada una de estas expresiones está volcado el corazón de sus hacedores”.

Ernesto Ottone Ramírez, subdirector general de Cultura de la UNESCO, puntualizó que el patrimonio inmaterial es un patrimonio vivo, y los artesanos representan la salvaguardia de esa herencia que los estados están comprometidos a sostener mediante políticas públicas.

El caso de la talavera de Puebla y Tlaxcala es ejemplo de lo anterior, se trata de expresiones que son herencia directa de aquella “Talavera de la Reina”, la cual llegó a través del Galeón de Manila en tiempos de la Colonia.

Frausto Guerrero expuso que “desde época prehispánica, México es un país moldeado en barro, así empezó un diálogo a través de la tierra, el agua y el fuego, que entró en plena concordancia con la tradición alfarera venida de España, de modo que el manejo de la talavera se dio de forma muy natural y es lo que hoy se está reconociendo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

El 11 de diciembre pasado, México y España lograron la inscripción de los “Procesos artesanales para la elaboración de Talavera de Puebla y Tlaxcala, México, y la cerámica de Talavera de la Reina y el Puente del Arzobispo, España”, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Los procesos artesanales para la elaboración de talavera constituyen una práctica cultural con la que se identifican dos comunidades en México: Puebla y Tlaxcala, y dos en España: Talavera de la Reina y El Puente del Arzobispo, en Castilla-La Mancha, resultado de un conocimiento que data del siglo XVI y se ha mantenido vigente hasta nuestros días.

Desde 1997, la talavera cuenta con Denominación de Origen (DO), sin embargo, el acercamiento para la inscripción no se hizo a partir de la DO, sino desde una perspectiva incluyente de todas las comunidades portadoras, en la que la DO contribuya a garantizar que el proceso artesanal se preserve para las nuevas generaciones, indicó la secretaría de Cultura.

Talleres de los Ballesteros, más de 80 años de historia

En el corazón de San Ángel, en la Ciudad de México, el Museo de El Carmen muestra 69 piezas de escultura, joyería y orfebrería creadas por la reconocida empresa de Taxco. La exposición estará abierta hasta el 24 de febrero próximo.

Foto: INAH

Por: Redacción

En medio del resurgimiento de la tradición platera en Taxco, Guerrero, nació en 1937 Talleres de los Ballesteros, una empresa que a lo largo de su historia ha creado piezas magistrales y se ha constituido en icono de la joyería mexicana.

Para mostrar parte del importante legado de la compañía, se presenta en El Museo de El Carmen, en San Ángel, la exposición ‘Talleres de los Ballesteros. Historia Forjada en Plata’, que estará abierta hasta el 24 de febrero de 2020.

Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Casa Guerrero y la propia empresa, ahí se exhiben 69 piezas de escultura, joyería y orfebrería verdaderamente ‘deslumbrantes’.

La historia de la empresa, indicó en un comunicado el INAH, inició con Jalil Majul Ballesteros, quien trabajaba en una gasolinera en la carretera Acapulco-México y comenzó ofreciendo en venta —como un extra a los clientes que cargaban el combustible— objetos de plata en una charola.

La belleza de los objetos y su popularidad entre los turistas, que venían o iban hacia Acapulco, transformó la charola en un mueble y de ahí, a un primer local que se abrió a orillas de la carretera.

En los Talleres de los Ballesteros, jóvenes de Taxco fueron aprendiendo el oficio y ejecutando algunos diseños ya tradicionales, así como los que fue dibujando el señor Majul.

A lo largo de sus 80 años, estos talleres han colaborado con al menos 400 familias de artesanos de la comunidad, con salarios justos, y apoya la actualización de los artífices en las nuevas técnicas de vanguardia, además de seguir favoreciendo la producción tradicional y local.

A lo largo de la exhibición se observa la evolución de la empresa, con piezas que revaloran la cultura indígena o se inspiran en la fauna mexicana, pero quetambién abordan la gran veta de creatividad que ha sido el mundo religioso.

Piezas magistrales

De acuerdo con el INAH, las piezas exhibidas en la exposición muestran un deseo de originalidad, una intención de estudio y reinterpretación de la historia, y la inspiración que proviene de la reflexión, el amor, el paisaje y la cultura.

Son magistrales por la perfección de su técnica y la laboriosidad amorosa del trabajo de los artistas, quienes dedicaron para su producción largas horas de estudio y también de trabajo, muchas de ellas implicaron meses completos.

El Museo de El Carmen se ubica en avenida Revolución 4 y 6, colonia San Ángel, alcaldía Álvaro Obregón. Abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas. Costo $60.00. Entrada gratuita estudiantes y profesores con credencial y mayores de 60 años. Los domingos la entrada es gratuita para público nacional y extranjeros residentes con identificación oficial.

Foto: INAH

Peluches, los regalos menos deseados en 14 de febrero

Los peluches y los artículos para el hogar son los regalos menos deseados por los mexicanos para el Día del Amor y la Amistad, de acuerdo con un estudio  realizado por la tienda on line Linio.com.mx.

Los obsequios más populares, en cambio, son ropa y calzado con 30 por ciento, flores y chocolates con 20 por ciento y productos para el cuidado personal y perfumes con 20 por ciento.

Las joyas son los regalos más valorados por el género femenino, por lo que en esta temporada las ventas crecen 20 por ciento en comparación con el mes anterior. Pulseras, collares y anillos de compromiso son los más comprados.

Los varones son quienes más compras on line realizan durante San Valentín, con 70 por ciento de las operaciones, y su ticket promedio es cinco veces más alto que el de las mujeres.

En 2016, lo más comprado por los mexicanos durante esta fecha fueron artículos de «tecnología» con 30 por ciento, seguido por «moda» y «cuidado personal» ambos con 20 por ciento.

Y aunque los peluches y artículos para el hogar eran de los menos deseados al ser escogidos como el regalo que menos quisieran recibir los encuestados en un 30 por ciento y 40 por ciento respectivamente, 20 por ciento de los compradores eligieron estas opciones para obsequiar. El estudio de Linio se realizó entre mil 250 personas de 18 a 55 años de edad.

De acuerdo con un estudio realizado por el Gabinete de Comunicación Estratégica, el 59.7 por ciento de los mexicanos celebra el Día del Amor y la Amistad, e igual lo hace el  45.4 por ciento de mujeres.

Creatividad a mil por hora, reto para cineastas

unnamedThe 48 Hour Film Project  Ciudad de México convoca a cineastas de todo el país que sean capaces de efectuar desde cero un cortometraje en un fin de semana.

La convocatoria estará abierta hasta el 4 de noviembre en www.48horas.mx

“La finalidad del concurso es detectar nuevos talentos y abrirles oportunidades, nuestro objetivo es ser una plataforma de lanzamiento y seguimiento de nuevos talentos del cine mexicano. Pero a todos los concursantes les sirve para hacer networking”, dijo Camilla Demichelis, directora del festival.

La idea surgió cuando sus creadores, Mark Ruppert y Liz Langston se dieron cuenta de que era no sólo posible, sino también muy divertido crear un corto en 48 horas. Este concurso ya tiene 15 años de existencia y dos de presentarse en México.  Varios de los cortometrajes que se han generado en 48 HFP se han presentado en Cannes, Berlín e incluso han sido ganadores de Emmys.

En la Ciudad de México lleva dos ediciones y en ambas ocasiones se ha seleccionado un cortometraje mexicano para ser proyectado en Cannes.

El año pasado participaron alrededor de siete mil cineastas de toda la República y del extranjero.  La meta este 2016 es que la CDMX sea la sede del rally más grande del mundo y de la historia.

En 48 Hour Film Project los participantes tendrán que realizar un cortometraje con todo lo que éste implica (escribir, rodar, editar, etc.) en tan sólo 48 horas.

Cada equipo sacará un papel de un sombrero, así que es totalmente al azar. A continuación, a todos los equipos se les asigna un mismo personaje, un objeto y una línea de diálogo que deberán incluir en sus cortometrajes.

Después de 48 horas se deberán entregar los cortometrajes terminados, mismos que serán proyectados en una sala de cine unos días después frente al jurado, además de familiares y amigos de los equipos concursantes.

Los premios para el ganador serán:

  • Pase a la final mundial en el Festival Filmapalooza, en Estados Unidos y  un trofeo. Se pagará viaje redondo y hospedaje para una persona.
  • Clasificación del corto ganador para Shorts México, el único festival internacional de cortometrajes en México
  • Kit de cámara Nikon D750, lentes y accesorios
  • Producción de un cortometraje con un valor de  550 mil pesos. Incluye equipo, seguro, post producción, gastos legales, foro, gastos de producción.

Los 12 mejores irán al Festival de cine de Cannes.

En la historia de este festival, se han a producido 30 mil cortometrajes en más de 900 competencias en todo el mundo con alrededor de 390 mil participantes.  El concurso se llevará a cabo en México del  4 al 6 de noviembre. Las funciones se realizarán del 23 al 27 de noviembre, en Cinemex WTC y Patriotismo a partir de las 17:00 horas. La premiación se efectuará el 7 de diciembre.

 

Viaje a la historia de la moda en México

En Palacio de Iturbide se presenta la exposición «El arte de la indumentaria y la moda en México 1940-2015»

Al frente: Vestido circular strapless corte princesa de Armando Mafud. 1998. Shantung de seda negra, dibujo de alcatraces pintado a mano. Al fondo: Vestido Águila, de Mitzy. 2000. Usado por Verónica Castro. Organza color negro; corset de escote corazón y falta pintados a mano a punta de pincel. Decorado con cristales de Swarovski.

Al frente: Vestido circular strapless corte princesa de Armando Mafud. 1998. Shantung de seda negra, dibujo de alcatraces pintado a mano. Al fondo: Vestido Águila, de Mitzy. 2000. Usado por Verónica Castro. Organza color negro; corset de escote corazón y falta pintados a mano a punta de pincel. Decorado con cristales de Swarovski.

La  historia de la moda en México no sólo se cuenta con colores, líneas, texturas y diseño. Tiene un lenguaje que igual se llama idiosincrasia, tradición o canon cultural. Que revive lo más profundo de los sentimientos de una época y exalta o se apropia de valores nacionales, extranjeros o universales.

En la exposición «El arte de la Indumentaria y la moda en México 1940-2015» que se presenta en el Palacio de Iturbide, en la famosa calle Madero del centro de la Ciudad de México, se hilvanan dos discursos paralelos: el de la indumentaria de los pueblos originarios y  el de la moda, que juntos permiten entender a un país mediante su forma de vestir.

Las prendas indígenas, con sus coloridos bordados, han tenido en el transcurso de los años transformaciones influidas por el mestizaje y no han quedado excluidas del concepto moda. Su evolución estética ha ocurrido a la par del uso de elementos foráneos como hilos mercerizados, algodones maquilados y tintes sintéticos.moda 11moda 14

A partir de los años cuarenta se empieza a hablar de una moda mexicana, pero no es sino hasta los años cincuenta, en la llamada época del «desarrollo estabilizador», cuando se da su surgimiento, alimentada por una nueva clase media ávida de consumir productos novedosos.

El Palacio de Hierro obtuvo la licencia para cortar en México los patrones de Chistian Dior, y el Puerto de Liverpool creó un departamento exclusivo de vestidos de noche y fiesta confeccionados a la medida: Rue de la Paix.

Fue una época afortunada también para los diseñadores mexicanos, que mostraron sus creaciones en divas como María Félix y Dolores del Río.moda2

En los sesenta la modernidad se hizo presente. Podemos ver en la exposición, por ejemplo, un atuendo de las Olimpiadas, en el que se hace presente el pantalón para las mujeres, uno de los signos del cambio que inició México en esa época, del que el movimiento estudiantil de 1968 fue una de las más grandes expresiones.moda6

En los años setenta, con la llegada de Luis Echeverría al poder, se privilegió lo mexicano desde las más altas esferas del poder. La primera dama vestía prendas autóctonas y bebía agua de horchata. En la Zona Rosa, tiendas como El Águila Descalza y El Girasol abrieron sus puertas a diseñadores extranjeros y nacionales con creaciones basadas en las raíces mexicanas con nuevas lecturas.20160813_181446

Ya en los ochenta inició la consolidación de la moda mexicana que hoy en día, a pesar de los largos años de crisis económica, ha multiplicado sus propuestas y tiene reconocimiento internacional.modax

VISITAS: Todos los días, de 10 a 19 horas. Termina el 25 de septiembre. Entrada libre.

DIRECCIÓN: Madero 17, Centro Histórico, Ciudad de México.

Visitas guiadas gratuitas, de lunes a domingo, a las 12:00, 14:00 y 16:00 horas.

(Fotos: Perla Oropeza. Nota redactada con información del folleto de la expo «El arte de la indumentaria y la moda en México» presentada por el Banco Nacional de México, a través de Fomento Cultural Banamex; la Dirección General de Culturas Populares y el Instituto Nacional de Antropología e Historia de la Secretaría de Cultura; El Palacio de Hierro y Vogue México. )

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La Cosita Chula, artesanía mexicana a precio justo

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«Teníamos un blog de viajes, donde posteábamos el lugar, la comida, la artesanía, etcétera, cuando teníamos vacaciones. Nuestros seguidores nos contactaban y pasábamos el contacto del artesano u hotel, pero no había manera de concretar una visita o incluso comprarle alguna de sus artesanías para algún cumpleaños», relata Fonseca.

«Nosotros regresábamos cada que podíamos, en una ocasión la artesana de Veracruz a la que buscábamos ya no estaba más, los pocos artesanos que quedaban nos platicaron que ya estaba trabajando en un Chedraui porque no salía para mantenerse y otro artesano prefirió unirse a una brigada de construcción de caminos y puentes para tener un mejor ingreso.

«Desde ese momento no disfrutamos el viaje y nos la pasamos pensando qué podíamos hacer, aprovechamos el contacto que teníamos con los artesanos y productores a los que hemos visitado y los invitamos a formar parte de la comunidad. Ahora se pasan la voz entre ellos y nosotros salimos a buscar mejores oportunidades de ventas y poder hacer negocio como comunidad.»

La Cosita Chula es una plataforma que cuenta actualmente con 50 productores de 12 estados del país. Son familias de artesanos, cooperativas indígenas y pequeños productores de escala media/pequeña.

«Somos -explica Fonseca- una comunidad de emprendedores que busca acercar y conectar productos artesanales, originales, ecológicos y/o innovadores, promoviendo el comercio justo e impulsando el comercio con pequeñas y medianas empresas.»

El consumo de estos productos, añade, beneficia de manera directa a las comunidades y evita que los artesanos dejen de ejercer su oficio por falta de ventas o porque el intermediario se queda con las ganancias.

«Ofrecemos cientos de productos ‘del corazón del productor a la mano del consumidor‘ a un precio justo, donde evitamos al intermediario que tanto hace daño y el regateo. Nosotros los ayudamos a captar clientes y cerrar negocios por medio de la plataforma.

Para los productores no hay límite en el número de artículos que pueden ofrecer mediante la plataforma, y el costo de utilizarla es de 8.5 a 9.5 por ciento por cada venta realizada.

«Muchos de los artesanos que apoyamos viven a más de una hora de la capital, sin acceso a internet o pocos conocimientos respecto a su uso; por eso los apoyamos y orientamos en tecnología, y temas legales, fiscales y comerciales», expone Alfredo Fonseca.

«Somos habilitadores, de tal manera que el cliente esté tranquilo que le va a llegar y el artesano de que le van a pagar. La logística se hace de punto origen a punto final. No tenemos apoyo de ningún lado, nos organizamos entre todos para solventar los gastos que se generan y la mayoría somos voluntarios.

«La Cosita Chula no sólo busca la comercialización de productos, sino acercar al productor con el consumidor, de manera que promovamos el comercio justo e impulsemos la economía nacional, es por ello que nuestra filosofía es generar un impacto social y un desarrollo sustentable a través de la comercialización de productos fuera de serie. «

 

Gran fiesta de sabor en el tercer Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana

 

foroUno de sus ejes temáticos es: chiles, ajíes y pimientos, sabores picantes que mueven al mundo

Con la participación de especialistas y productores de diversos países, se celebra en la ciudad de México el Tercer Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana.

En esta edición se abordan, entre otros, dos temas fundamentales: Chiles, ajís, pimientos y especias, y La Ciudad de México: cocina de cocinas.

El foro se desarrolla en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), donde se realizan las jornadas académicas, la exposición de productores agrícolas y artesanos, y se instaló el pabellón dedicado a las Cocinas de México, con la presencia de las cocineras tradicionales, portadoras del conocimiento ancestral, así como en los Estudios Churubusco, donde se instalará la cantina y se rendirá un homenaje al cine nacional y su vinculación con la gastronomía mexicana.

Durante la inauguración, el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, destacó que de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los turistas consideran a la cocina de las naciones como elemento decisivo en la elección de un destino y cerca del 60 por ciento está interesado en hacer un viaje gastronómico.

Se estima que a nivel mundial, el dinero destinado a la comida representa aproximadamente el 30 por ciento del gasto de los visitantes.

Informó que en México la industria de la preparación de alimentos involucra a 515 mil establecimientos, de los cuales el 96 son micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes).

En total, este sector genera 5.5 millones de empleos directos e indirectos, lo que representa el 2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel nacional.

Ello impacta a 83 ramas económicas, como la agropecuaria, pesquera, la industria de la transformación y turística, además de que la utilización de insumos y mano de obra nacional en todos sus procesos lo hace un sector de gran impacto en el mercado interno.

Dijo que Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana es de gran trascendencia para el sector turístico porque se ha consolidado como el espacio que impulsa y promueve la cocina nacional.

“Nuestra cocina es una plataforma inigualable, a través de la cual proyectamos lo vasto, maravilloso y rico que es nuestro país”, dijo el titular de Sectur.

RAÍZ E IDENTIDAD

El presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), Rafael Tovar y de Teresa comentó que la gastronomía se ha convertido en parte de la agenda del orgullo mexicano: su desarrollo en los últimos años constata que sólo aquello que tiene una raíz y una identidad puede alcanzar una dimensión de expresión cultural.

Teresa Franco, titular del INAH, manifestó que los esfuerzos del gobierno de México (fusionados con las comunidades portadoras, la sociedad civil y el sector privado) para salvaguardar la cocina tradicional mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconocida por la UNESCO hace cinco años, han tenido una respuesta internacional extraordinaria. “Es un reconocimiento a la diversidad cultural y al fortalecimiento de nuestras identidades”.

El coordinador nacional de la Comisión para el Conocimiento y Uso de la Biodivesidad (Conabio), José Sarukhán, afirmó que la comida da mayor identidad en México y en el mundo, por eso es tan importante esta política de fomento a la gastronomía. “La comida fue el eje de la evolución de nuestra especie y, por tanto, es un tema que no podemos de dejar de lado; en ella se integra nuestra diversidad cultural y debemos protegerla. Se debe crear un programa que cubra la cadena de eventos que nos lleva un plato a la mesa desde la promoción y conservación de los ingredientes nativos.”

La presidenta del Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, Gloria López Morales, subrayó que uno de los logros del presente año fue la presentación de las políticas públicas en favor de la cocina mexicana, lo cual marca un parteaguas en la protección de la cultura gastronómica y el sistema alimentario de nuestro país

Semana de los museos en Twitter

#MuseumWeek 2015, la semana de la cultura global, al estilo Twitter

“La belleza del arte es que mueve la gente, independientemente de sus orígenes. Con Twitter, se puede difundir como nunca antes. Nuestro objetivo es eliminar las barreras y dejar que el contenido fluya.” Dick Costolo, CEO de Twitter.

97E8DFA1-4984-48EF-9284-8E7CBCAEC42C (1)Del 23 al 29 de marzo, museos e instituciones culturales del mundo tendrán un gran encuentro en Twitter.

Durante esa semana, compartirán contenido alrededor de 7 hashtags diferentes. El lunes comienza con #secretsMW, el martes, #souvenirsMW, miércoles, #architectureMW; jueves, #inspirationMW; viernes, #familyMW; sábado #favMW y domingo, #poseMW.

El público podrá ver cómo se desarrolla el evento en #MuseumWeek, siguiendo la cuenta de Twitter @MuseumWeek y en www.MuseumWeek2015.org.

Entre los participantes destacan el Louvre y el Musée d’Orsay de Francia, Moma de Estados Unidos, Tate Gallery  y British Museum, del Reino Unido;  y Tokyo National Museum, de Japón.

De México, participan los museos de Arte Moderno, Franz Mayer, Frida Kahlo, Diego Rivera-Anahuacalli, Dolores Olmedo, MIDE, MUNAL, MUAC e  Instituto Nacional de Bellas Artes.

Asimismo, tendrán presencia el Palacio de Minería, la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, Enterartedf,   Fundación Jumex Arte Contemporáneo, Papalote Museo del Niño, Antiguo Colegio de San Idelfonso,  Ex Teresa Arte Actual, entre otros.

CÁPSULA DEL TIEMPO

Cité des Sciences et de l’Industrie (@citedessciences) archivará todos los tuits sobre #MuseumWeek2015 en una cápsula del tiempo, que será exhibida en diferentes museos antes de ser abierta otra vez en 2035, esto como testimonio de lo que era la cultura en 2015.

La primera edición de #MuseumWeek fue lanzada en marzo 2014 en colaboración con el equipo de Twitter Franca. En ese entonces más de 630 museos alrededor de Europa participaron en la iniciativa. En 2015, la meta es duplicar ese número para dar una dimensión global del evento y reunir a la mayor audiencia posible.

Entre los organismos y museos de América Latina que participan están los siguientes: