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Luis Cruz, la música ancestral como forma de vida

Hoy es un espíritu libre. Lo recordamos por su labor en La Casa del Venado Azul, una pequeña gran empresa desde la cual contribuyó a la promoción y conservación de la herencia musical indígena. Les compartimos la entrevista que le hicimos en 2017.

Por: Perla Oropeza

Fotos: Perla Oropeza

Luis Cruz Martínez amó la música desde niño. Descubrir la magia que hace surgir sonidos y armonías fue para él motivo de vida.

Esta semana falleció en un accidente automovilístico. Hoy yace entre las flores del maguey y las piedras a las que arrancaba su canto. Quedan en su taller tambores, sonajas, flautas, ocarinas y teponaxtles. Todo eso con lo que realizaba un viaje constante por la ancestral cultura indígena.

La Casa del Venado Azul, en Mineral de Pozos, Guanajuato, fue el refugio de Cruz Martínez; hace casi tres décadas compró el terreno en ocho mil pesos, una propiedad que ahora bien podría costar más de un millón de pesos.

Ese sitio lo convirtió en fábrica, escuela y tienda de instrumentos musicales, lugar de hospedaje y sede de un temascal que lleva al visitante a un viaje por el vientre de la madre tierra.

Desde niño, Luis Cruz conoció el sonido de los tambores y la danza, pero tuvo la feliz coincidencia de encontrarse con Tribu, un grupo musical comprometido con la defensa de las tradiciones indígenas que llegó a Mineral de Pozos para ofrecer talleres de fabricación de instrumentos autóctonos, y que se convirtieron en sus maestros.

En 2017 visitamos su taller y ahí nos contó su historia. La de un apasionado por la música, la cultura precolombina y la tradición chichimeca de la región.

—¿Cómo surge el Venado Azul?

El Venado Azul nace en 1995. Desde niños estamos involucrados en la danza y los tambores, y después conociendo la construcción de los instrumentos nos dedicamos a eso. Nace como un pasatiempo, que ya después lo convertimos en un hábito, en una profesión, una forma de vivir. Yo me dedicaba a la construcción, aunque también duré unos años en Estados Unidos, fui migrante, y me tocó la suerte de trabajar en  una empresa que andaba por diferentes partes del mundo y fui conociendo un poco, en mis tiempos libres, sobre la música.

Hace 23 años me aventuré a quedarme en Pozos y demostrar que en México se puede vivir muy bien de lo que te gusta, echándole muchas ganas; en mi caso fueron los instrumentos, la idea era dedicarme a algo donde pudiera contribuir en la preservación o el enriquecimiento de la cultura mexicana y qué mejor que la música, la danza, los instrumentos estilo precolombino.

Mi primer instrumento fue un palo de lluvia y después de ahí los tambores, los teponaxtles , y ya después ir experimentando, fusionando las  culturas del mundo con la mexicana para ir creando instrumentos  que sonaran diferente también y siempre mencionando las raíces de cada una.

Yo soy originario de un ranchito que se llama El Toreador. Mis papás hacían un tamborcito. Luego llegó un grupo que se llama Tribu hace 35 años, ellos trajeron la escuela de la construcción de los instrumentos y enriquecieron ya todo lo que era la danza y tambores.

—¿Cuándo construyó su primer instrumento?

Mi primer instrumento fue un tamborcito, pero fue cuando era niño. Estamos hablando de hace unos 47 años. Tengo 53. Luego me tocó la suerte de que llega Tribu a Mineral de Pozos y es entonces cuando tomamos talleres para construir instrumentos. Después me fui a Estados Unidos y luego decidí quedarme en México, regresarme a los instrumentos.

Ya teníamos unos cuartitos aquí nomás y la idea era  probar que sí podíamos, así que todo ha sido paulatinamente, lo que ganamos lo invierto, pero ha sido de años.

—¿Esta casa es de su familia?

Hace como 25 años la compré y me costó en ese entonces 8 mil pesos el terreno. Algo así ahora pudiera costar como en un millón de pesos. Alguien que compró un terreno aquí hace 25 años es como quien metió dinero al banco a plazos con muy buenos réditos.

—¿Cuál es  el instrumento que más disfruta?

El que más disfruto es el huehuetl y la flauta. Aunque no puedo descartar a ninguno, los que me apasionan mucho son esos. Debe ser por el sonido, uno por  lo grave y lo agudo, y el otro por lo agudo y lo grave. Son los que me apasionan.

¿El más difícil de construir?

–No hay difíciles, es cuestión de tiempo , porque no son difíciles, ya sería el colmo a estas alturas.

—¿Cuántos instrumentos produce?

Nunca hemos tenido la curiosidad de contar, pero son muchos; ayer hice una flauta, mañana teponaztles, marimbas de piedra: la próxima semana tengo que diseñar para empezar a tallarlos.

—Está creando escuela

Nunca fue mi intención, pero sí me da gusto que los niños que vienen los fines de semana están haciendo algo, y las personas que en un inicio empezaron a trabajar conmigo ya saben hacer muchas cosas, es una escuela que se ha ido creando. Cuando vienen grupos de niños o turistas se les pone a hacer un tambor, un palo de lluvia, aquí les damos el material.

Pandemia no detiene ánimo innovador de jóvenes mexicanos

En el Heineken Green Challenge sorprende una alta participación este año, 67 por ciento superior a la registrada en 2019: concursaron 1,325 proyectos.

Javier Larragoiti, fundador de Xilinat y ganador del reto Heineken.

Transformar residuos agrícolas en un endulzante de bajas calorías le permitió a este joven de la ciudad de México ganar el reto “verde” de Heineken, y obtener así un premio económico de 500 mil pesos que servirán para montar su fábrica, un plan que se tenía previsto para este año, pero que se pospuso debido a la pandemia.

Javier Larragoiti, líder de Xilinat, el equipo ganador, dijo que su proceso cuenta con tecnología propia y su producto, el xilitol, tiene el mismo sabor que el azúcar, pero 40 por ciento menos calorías y 75 por ciento menos carbohidratos.

“Para producirlo creamos un proceso patentado en el que fermentamos residuos agrícolas a este polialcohol, similar al proceso de elaboración de cerveza. Nuestro proceso es 40 por ciento más económico que otras tecnologías para producir xilitol”, indicó Larragoiti.

Añadió que además de beneficiar la salud, en un país donde la obesidad y la diabetes crecen drásticamente, se beneficia a los agricultores, que de otro modo se ven obligados a incinerar sus residuos agrícolas, con el consecuente daño al medio ambiente.

Los residuos que utilizan son el olote de maíz, que por cada 7 toneladas les permiten fabricar una tonelada de xilitol. El margen de ganancia de este producto es de 35 a 45 por ciento. Hasta hoy han producido y vendido 3 toneladas a 800 clientes distintos.

Larragoiti es ingeniero químico y relató que la idea de crear este producto surgió tras el diagnóstico de diabetes que recibió su padre hace algunos años, y la necesidad de crear un sustituto para el azúcar que no le resultara de sabor tan desagradable como el de otros endulzantes.

Este año, el tema del reto Heineken fue la economía circular. Se recibieron 1,325 proyectos en los que estuvieron involucrados 3,975 jóvenes de 562 instituciones de educación superior, principalmente el Tec de Monterrey, la UNAM, Universidad de Guadalajara, Politécnico Nacional y la Universidad Veracruzana.

Al dar a conocer a los ganadores del concurso, Marco Antonio Mascarúa Galindo, vicepresidente de Asuntos Corporativos y Legal de Heineken México, dijo que sorprendió el número de propuestas recibidas, 67 por ciento más que la edición del año pasado, pues se pensaba que la contingencia sanitaría podría disminuir la participación.

“En Heineken México, estamos convencidos de que hoy la innovación debe enfocarse en resolver las necesidades más apremiantes en materia de sustentabilidad, y qué mejor forma de incentivarla, que generar oportunidades para que el talento joven pueda explotar su creatividad y capacidad con proyectos basados en una economía circular, que generen oportunidades económicas y de negocios, al tiempo que proporcionan beneficios ambientales y sociales”, expuso Mascarúa.

El segundo lugar fue para Emmanuel Bojórquez y el equipo Güíjolos, de Jalisco, que transforma desechos de aceites comestibles en jabones multiusos, libres de sintéticos.

El tercer sitio lo obtuvieron Leonardo Chávez y Lux Cuéllar de Agacel, que con desechos de cerveza produce nanocelulosa y almidón para
fabricar productos como platos y portavasos orgánicos y biodegradables.

El cuarto sitio fue para Agustín Landa, de Veracruz y su empresa Calzat-Eco, que fabrica zapato con suelas de llanta y tela de pantalones de mezclilla, y el quinto sitio para Manuel Loera y Ecopaños, que recupera desperdicio textil de maquiladoras para producir paños de limpieza industrial.

Los premios para el segundo y tercer lugar fueron de 200 mil y 100 mil pesos, respectivamente. Del cuarto al décimo sitio obtuvieron 50 mil pesos cada uno. Además los 20 mejores proyectos tendrán acceso a un proceso de aceleración de 12 semanas.

 La mayor participación se dio entre emprendedores de Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco y Veracruz.

Pavo Down, una marca con sentido social y confianza en el futuro

La empresa busca la inclusión de personas con Síndrome de Down en la actividad productiva.

Fotos: http://www.cooperativas.cdmx.gob.mx/

Un proyecto productivo avícola, inspirado en un joven con Síndrome de Down, se ha convertido en tres años en una empresa que ha sabido resistir la pandemia y sueña con llevar sus productos a todo el país.

Granja Huexólotl Down surgió en febrero del 2017, en la alcaldía Magdalena Contreras de la Ciudad de México, y hoy comercializa más de 24 productos derivados del pavo, como hamburguesas, milanesas, jamón y carne deshebrada, bajo la marca Pavo Down.

Gabriela Mendoza González, fundadora y creadora del concepto, explica que el objetivo de la empresa es potencializar las capacidades de las personas con Síndrome de Down y otras vulnerabilidades, además de lograr su inclusión en la sociedad productiva.

Aunque su hijo Ángel Gabriel fue la motivación para este proyecto cooperativo, en la empresa trabajan otros jóvenes con Síndrome de Down que apoyan en la crianza y elaboración de productos.

Explica que para esta temporada el producto estrella es el pavo navideño, que ya puede ser apartado con 300 pesos y ser liquidado antes del 1 de diciembre.

La situación de emergencia por la pandemia de COVID-19 no ha detenido su producción ni la comercialización.

La empresa tiene confianza en el futuro. Su objetivo en cinco años es ingresar a tiendas de autoservicios y entidades gubernamentales, y en una década llegar con sus productos a todo el país, así como prepararse para el mercado internacional.

Para más información de la granja y sus productos se puede acceder a su red social: https://www.facebook.com/PavoDown/.

Proponen plataforma digital para apoyar la reactivación de productoras mexicanas

Aliados, networking, acompañamiento, las claves de MANA para promover el empoderamiento de las productoras mexicanas.

Un grupo de jóvenes potosinos propone la creación de una plataforma digital para promover el empoderamiento de las productoras mexicanas mediante el comercio electrónico

El objetivo: impulsar el crecimiento de las empresas con  liderazgo femenino y formar redes de apoyo.

Esta propuesta fue una de las ganadoras del ‘Hackatón 2020: Mujeres y niñas post COVID-19’, organizado por el gobierno de la República y la Agencia de Cooperación Alemana GIZ, con el apoyo de las empresas. Cemex, Centro Cemex-Tec, Google, AT&T, ESMEX, Make Sense, FINTECH U, SVX MX, SDSN, Legal and Compliance Advisors, Socialab México y Wonder Media.

La plataforma, denominada MANA (Mujeres. Aliados, Networking, Acompañamiento), es un proyecto creado por los hermanos Italia y Aldo Ugalde, así como Carlos Sánchez Coss y Paulina Rodríguez,Italia y Aldo Ugalde,

“Es un modelo de apoyo y empoderamiento para mujeres productoras mexicanas, y nuestra visión es la de vincularlas con oportunidades de crecimiento económico, a través de plataformas de comercialización, capacitación y financiamiento, para convertirse en un modelo de expansión de negocios para ellas”, declaró Italia Ugalde en entrevista.

Por su parte, Aldo Ugalde explicó que los ejes de acción de MANA tienen que ver con la vinculación con oportunidades de negocio, capacitación y financiamiento.

“Primero, se trata de canalizar la venta de productos a través de campañas de mercadotecnia digital, alianzas con empresas de economía digital, apego a principios de comercio justo y vinculación con canales de venta en tiendas de autoservicio. También brindaremos capacitación a mujeres productoras a través de una red de expertos en economía digital, negocios y habilidades socioemocionales; y apoyaremos en la expansión de negocios a través de plataformas de financiamiento”.

El Hackatón 2020 fue un encuentro abierto y totalmente virtual, diseñado para encontrar estrategias para hacer frente a los efectos negativos de la pandemia por el Covid-19 en las mujeres y niñas de México.

En esta edición participaron más de mil 700 personas, 77 mentores y expertos en emprendimiento social, género y economía, en total fueron 452 equipos seleccionados y 10 ganadores. Los jóvenes potosinos, como el resto de los ganadores, serán apoyados para que en un término de cinco meses concreten su proyecto.

En el rubro Economía también ganó el proyecto Tejiendo Redes de Libertad, un programa dirigido a incrementar las oportunidades laborales de mujeres liberadas de Centros Penitenciarios por Ley de Amnistía.

Otros ganadores fueron: en Seguridad, ‘Ciudad Invisible’, plataforma digital bilingüe (en español y maya) y georreferenciada para detectar y visibilizar los espacios públicos inseguros para las mujeres y un sitio web para localizar y plasmar en mapas las zonas de riesgo por violencia de género con técnicas de Inteligencia Artificial (IA).

En Salud, una app enfocada a la salud mental de las mujeres mexicanas, y una plataforma de educación sexual reproductiva integral y de elección.

Frody, la nevería mexicana que no se ‘congela’ ante el COVID-19

Mantiene sus planes de expansión, a pesar del duro golpe a sus ventas que ha significado el confinamiento sanitario y la crisis económica.

POR: PERLA OROPEZA

Con 42 sucursales en operación en México y 13 años de vida, Neverías Frody está dispuesta no sólo a remontar la crisis sanitaria y económica provocada por el nuevo coronavirus, sino a mantener sus planes de expansión, que este año significará la apertura de diez tiendas.

En entrevista, la directora general de la cadena, Beatriz Rodríguez, asegura que su objetivo para el Valle de México es llegar a las 90 tiendas en los próximos cinco años, con la inauguración de diez por año.

Beatriz Rodríguez, directora general de Frody.

Este 2020, pese a la contingencia, lograrán la meta de diez aperturas. “Ya llevamos 6 tiendas y se abrirán otras cuatro de aquí a diciembre con el objetivo de seguir generando empleos y seguir captando mercado nuevo en diferentes zonas”.

En la actualidad, cinco de sus establecimientos están ubicados en Cuernavaca, Morelos y el resto en la Ciudad de México.

Beatriz Rodríguez informó que su modelo de expansión incluye el otorgamiento de franquicias, pero de tipo territorial, con cinco franquicias por zona.

“Sólo vendemos zonas completas, no vendemos franquicias unitarias y así es como funciona el modelo de negocio de la empresa”.

Actualmente están concentrados en la capital del país, pero a mediano plazo están previendo empezar su crecimiento hacia el interior de la República.

“La idea es que, una vez que se tenga el área metropolitana cubierta, iríamos  a las regiones cercanas, como Querétaro y Puebla. Nuestra expansión sería en forma de aros alrededor de la Ciudad de México, después seguiríamos creciendo al Bajío y el resto del país”.

Los inversionistas interesados deben considerar que cada tienda cuesta en promedio 750 mil pesos y que las franquicias territoriales se otorgan a partir de cinco tiendas, con un contrato de cinco años y un tiempo estimado de recuperación del capital inicial de 18 a 24 meses.

DÍAS ACIAGOS

Para Frody el confinamiento por la pandemia fue un reto inesperado. En marzo, sus ventas se desplomaron alrededor de 40 por ciento  y sus directivos se dieron cuenta de que tenían que hacer algo de inmediato para sobrevivir y salvar al negocio, así como a los 250 empleos que dependen de él.

“Tomamos la decisión de reinventarnos como compañía. Hicimos una  campaña muy fuerte de consumo a domicilio, que era un tema al que la empresa no le daba mucho foco a pesar de que estábamos operando con varias aplicaciones. Vimos que es una gran oportunidad para la industria, nosotros crecimos en consumo a domicilio un 700% aproximadamente con la aplicación de UberEats. La empresa mandó hacer empaques diferentes que permitieran que el helado llegara bien congelado a casa”.

Las ventas a domicilio pasaron así de 1 por ciento del total a alrededor de 20 por ciento.

Estas medidas permitieron frenar la caída en ventas. “En abril sólo caímos 25 por ciento y en mayo tuvimos mayor recuperación.”

Antes de la pandemia, el crecimiento anual de las ventas de la cadena se ubicaba en 25 por ciento. Para este año, indica la directora general de Neverías Frody, se prevé que la caída en total será de 15 por ciento, pero podría haber sido mayor si la empresa no hubiera reaccionado a tiempo.

Además las tiendas aplicaron todo el protocolo de salubridad; el personal tiene mascarillas, caretas, gel antibacterial y se estableció una distancia para no tener contacto directo con los mostradores. Se retiraron más de 300 bancas de las sucursales con el objetivo de no propiciar que la gente se quede sentada o en las afueras de las tiendas.

“Creo que esto le dio confianza al consumidor, implementamos el servicio de AutoFrody que te cobran en tarjeta y se te entrega en el coche sin necesidad de que te bajes”.

La empresa tomó la decisión de no despedir a ningún empleado de la compañía y seguir teniendo las plantillas completas, lo cual hizo más eficiente el servicio al cliente.

Asimismo, expone Beatriz Rodríguez, “hemos tomado la decisión de que los precios de nuestros productos no van a subir este año, a pesar de que están aumentando los costos de todas las materias primas, como la leche, que subió más o menos 25 por ciento; todo este incremento lo va a absorber la empresa durante este año y no lo vamos a trasladar al consumidor porque queremos también ser una empresa mexicana empática con lo que está sucediendo, y el consumidor está pasando por la misma crisis económica que pasamos todos.”

Todas estas acciones han hecho que el consumidor se sienta confiado en ir a Frody, menciona la directiva, y “nos permitirá seguir con nuestro objetivo de seguir generando empleos y captando mercado nuevo en diferentes zonas y de esta forma nivelar un poco las ventas, la rentabilidad de la empresa, porque estaremos vendiendo lo mismo a costos más altos para nosotros”.

CONTAR HISTORIAS

Frody ha sabido reinventarse a lo largo de su historia. Nacida como un food truck, la empresa entendió que ese modelo de negocio no era escalable y que no le permitía pensar en grande.

Hoy, con la fábrica en Azcapotzalco, desde donde distribuye los productos a todas sus tiendas, garantiza un sabor único en todas su sucursales y con los personajes de Frody y sus amigos se ha colocado como el número 1 en redes sociales entre los establecimientos de su tipo.

En sus inicios ofrecía cinco sabores de helados, hoy tiene 48, entre los que destacan Conejito, pay de limón, cajeta, algodón de azúcar, Choco Ferrero, chocolate Abuelita y mazapán.

Más de mil litros se entregan mensualmente a cada sucursal, aproximadamente 44 mil litros al mes. También alrededor de 4 mil paletas, sándwiches y pasteles helados. Para personas que no consumen azúcar, tienen paletas sin azúcar, endulzadas con Svetia. Y para la mascota, helados de tocino.

La empresa ha creado personajes e historias para comunicar su concepto y propuestas.  

“Al momento de determinar que queríamos hacer una marca que diera un valor agregado al consumidor, sabíamos que no queríamos que fuera un corporativo el que se comunicara con el consumidor sino que fuera un personaje. Frody se convierte en el personaje que da voz a la marca.

“Somos una empresa 100 por ciento mexicana y siempre tuvimos como una de nuestras metas principales, además de vender helados, tener una causa, una conciencia social”, explica Rodríguez.

“Frody comunica el valor de la amistad; mediante su amigo Panchito apoyamos todas  las causas sociales referentes a niños en condición de calle. Con su amigo perrito, llamado Lucas, abordamos el tema de la adopción de perros, hacemos un croquetón al año y apoyamos a diferentes albergues.

«También tiene su amiga Rita, con causas sociales y de medio ambiente, y acaba de encontrar otro amigo que se llama Alex, que tiene una discapacidad motriz y compromete a la empresa a trabajar muchísimo para que nuestras sucursales se vuelvan 100 por ciento incluyentes para recibir a personas con diferentes discapacidades”.

La talavera mexicana queda registrada como Patrimonio de la Humanidad

La declaratoria de la UNESCO debe ir acompañada de planes de salvaguardia, dice la secretaria de Cultura de México, Alejandra Frausto.

POR: REDACCIÓN

Audrey Azoulay, directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), entregó ayer a México el Certificado de Registro Binacional (México/España) del “Proceso de Fabricación de la Cerámica de Talavera como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

La secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, expresó que este reconocimiento tiene que ir acompañado de planes de salvaguardia que garanticen la sostenibilidad de todo el proceso —desde la dotación a los talleres de los recursos necesarios para su funcionamiento, hasta su comercialización—, en beneficio de los portadores de esta tradición.

En México, las comunidades de artesanos que fabrican la talavera se ubican en el Valle de Puebla-Tlaxcala, en la región del Altiplano Central, en Atlixco, Puebla, Cholula y Tecali de Herrera, municipios que integran la llamada “Zona Talavera”.

Virgilio Pérez, artesano de Puebla y uno de los invitados a la entrega del certificado, dijo que más que una artesanía, la talavera es identidad, pasión, armonía y belleza».

«Hoy nos toca representar a cientos de generaciones que han mantenida viva la talavera. Gracias a quienes recolectan el barro, lo amasan, lo limpian, moldean, a quienes preparan el esmalte y los colores naturales, quienes transfieren las caprichosas formas sobre la superficie, quienes les dan color y hornean las piezas, así como a quienes lo presumen en el mundo y hacen un esfuerzo para mantener sus estándares de calidad.»

Jaqueline España, artesana de Tlaxcala, manifestó que «los artesanos tenemos el compromiso de cuidar, velar y salvaguardar el patrimonio que nos ha sido heredado» y manifestó su confianza en que esta declaratoria permita impulsar la actividad y mejorar su nivel de vida.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura, esta declaratoria es una oportunidad para proteger prácticas vivas, expresiones y procesos de producción y, principalmente, los saberes tradicionales relacionados con la talavera, así como para erradicar las apropiaciones indebidas y el desvirtuamiento de estos conocimientos.

Además la denominación consolida un fuerte vínculo cultural que se ha mantenido vivo a través de los siglos, entre los sitios que hoy comparten la declaratoria.

Frausto destacó que la anexión del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) a la Secretaría de Cultura coloca a las artesanías mexicanas como manifestaciones sofisticadas y excelsas, y no como productos de la marginalidad: “Todas las técnicas artesanales son técnicas artísticas y en cada una de estas expresiones está volcado el corazón de sus hacedores”.

Ernesto Ottone Ramírez, subdirector general de Cultura de la UNESCO, puntualizó que el patrimonio inmaterial es un patrimonio vivo, y los artesanos representan la salvaguardia de esa herencia que los estados están comprometidos a sostener mediante políticas públicas.

El caso de la talavera de Puebla y Tlaxcala es ejemplo de lo anterior, se trata de expresiones que son herencia directa de aquella “Talavera de la Reina”, la cual llegó a través del Galeón de Manila en tiempos de la Colonia.

Frausto Guerrero expuso que “desde época prehispánica, México es un país moldeado en barro, así empezó un diálogo a través de la tierra, el agua y el fuego, que entró en plena concordancia con la tradición alfarera venida de España, de modo que el manejo de la talavera se dio de forma muy natural y es lo que hoy se está reconociendo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”.

El 11 de diciembre pasado, México y España lograron la inscripción de los “Procesos artesanales para la elaboración de Talavera de Puebla y Tlaxcala, México, y la cerámica de Talavera de la Reina y el Puente del Arzobispo, España”, en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Los procesos artesanales para la elaboración de talavera constituyen una práctica cultural con la que se identifican dos comunidades en México: Puebla y Tlaxcala, y dos en España: Talavera de la Reina y El Puente del Arzobispo, en Castilla-La Mancha, resultado de un conocimiento que data del siglo XVI y se ha mantenido vigente hasta nuestros días.

Desde 1997, la talavera cuenta con Denominación de Origen (DO), sin embargo, el acercamiento para la inscripción no se hizo a partir de la DO, sino desde una perspectiva incluyente de todas las comunidades portadoras, en la que la DO contribuya a garantizar que el proceso artesanal se preserve para las nuevas generaciones, indicó la secretaría de Cultura.

¿Tienes un proyecto tecnológico para personas de discapacidad? Esto es para ti

Hasta el 1 de marzo puedes inscribirte en el Laboratorio de Innovación Ciudadana México (Labicmex), que se realizará en Guanajuato

POR: REDACCIÓN

El estado de Guanajuato será escaparate de diez propuestas tecnológicas que permitan mejorar las condiciones de accesibilidad y autonomía de las personas con discapacidad.

La Secretaría de Innovación, Ciencia y Educación Superior de Guanajuato (SICES), junto con la Secretaría General Iberoamericana, lanzaron la convocatoria a nivel internacional del Laboratorio de Innovación Ciudadana (Labicmex), que se llevará a cabo del 16 al 28 de junio en Guanajuato.

Los interesados tienen hasta el 1 de marzo para presentar sus propuestas y pueden consultar las bases en la página https://labicmex.org/. El objetivo es crear proyectos, objetos, instalaciones o plataformas que den accesibilidad y autonomía a las personas con discapacidad.

En todo caso deben contar con la flexibilidad necesaria para adaptar su propuesta al contexto de México, mediante el trabajo de coproducción tanto con comunidades locales como con iniciativas que utilicen tecnologías digitales, sociales o ancestrales.

Pablo Pascale, responsable de Innovación Ciudadana de la Secretaría General Iberoamericana, comentó que este es el séptimo Laboratorio de Innovación Ciudadana que se lleva a cabo. En 2019 se realizó en Costa Rica con la temática del cuidado del medio ambiente y este 2020 se eligió a Guanajuato por el ecosistema que ya existe a favor de las personas que viven en condiciones de discapacidad.

Indicó que se busca seleccionar 10 proyectos provenientes de cualquier parte del mundo para su desarrollo colaborativo durante 12 días. Los proyectos seleccionados se desarrollarán con la ayuda de un equipo de mentoría, mediación y especialistas técnicos/as, además del grupo de 90 colaboradoras/es de diferentes países (que se seleccionarán en próxima convocatoria abierta).

Los 10 proyectos seleccionados obtendrán el acompañamiento necesario y de acuerdo con su avance y maduración recibirán financiamiento de la Unión Europea para lograr su desarrollo e implementación.

Todos los proyectos serán de licencia libre y formarán parte de la plataforma Civics ( https://civics.cc ) para que cualquier persona en el mundo pueda tomarlo en beneficio del bien común.

Una Pyme sabor amaranto

La Cooperativa Agropecuaria Teocalli Tulyehualco trabaja este año en su expansión

Positiva, la inserción del amaranto en la Canasta Básica: Jaime Morales Olivos

Jaime Morales Olivos, director general de El Sabor del Amaranto.

POR PERLA OROPEZA

La creciente demanda del amaranto en México ha impulsado a empresas que trabajan en la siembra, transformación y comercialización de la semilla.

Ejemplo de ello es la Cooperativa Agropecuaria Teocalli Tulyehualco, que este año tiene entre sus planes incrementar su capacidad de producción con la adquisición de nueva maquinaria y mayor espacio para sus operaciones.

En la actualidad su fábrica, El Sabor del Amaranto, produce de 10 mil a 20 mil piezas al día y con la expansión podría llegar a 50 mil, aunque alcanzará una capacidad de 150 mil piezas, dice Jaime Morales Olivos, director general y uno de los socios de la cooperativa familiar.

Expone que en 2019 el sector recibió un “empujón” con la inserción del amaranto en la Canasta Básica de Alimentos mexicana, por lo que para este año esperan consolidar su crecimiento.

“Fue un gran avance; sin embargo, nuestro producto no es lo suficientemente reconocido, pues el consumo aún es muy bajo.  En México es de casi un gramo per cápita. Hay lugares del país donde no lo consumen o ni siquiera lo conocen. Hay otras donde lo consumimos regularmente, pero haciendo el promedio es de casi un gramo. Bajísimo”.

Asegura que el impulso al consumo ha sido en gran parte gracias a la realización anual de la Feria de la Alegría y el Olivo en el pueblo de Santiago Tulyehualco, ubicado en Xochimilco, Ciudad de México.

“El consumo hasta antes de la feria era limitado a las zonas donde se cultivaba, como Tulyehualco y comunidades de Morelos, Puebla y el Estado de México, zonas muy pequeñas y restringidas del país. En la feria se han venido promocionando a nivel nacional, durante ya 49 años, las bondades de la semilla y esto ha permitido que haya más consumo, que haya más demanda del producto”.

Sin embargo, el año pasado fue difícil para los productores, debido a que la sequía colapsó los cultivos ubicados en la demarcación. Hubo mayor demanda, pero se achicó la oferta y ahora el problema es la falta de semilla.

“Los que estamos dentro de este giro creemos que falta el apoyo gubernamental para fomentar el cultivo en diferentes zonas de nuestro país, en diferentes estados para poder suministrar o abastecer la semilla que nos va a pedir la sociedad”, manifiesta el director del Sabor del Amaranto.

En Tulyehualco, explica, los terrenos son de temporal, “es zona cerril y es muy complicado subir el agua para poder tener riego en las parcelas. Estamos a la buena de dios. El año que pasó fue de sequía, muchos cultivos de nuestro cerro se colapsaron, no dieron el rendimiento que se esperaba y muchos cultivos también fueron declarados como pérdida”.

El Sabor del Amaranto, la fábrica de la cooperativa Teocalli, está a punto de cumplir 15 años de operación.  Sus socios son herederos de varias generaciones de amaranteros. Sólo cuentan con una hectárea de sembradío en el cerro Teuhtli, por lo que para complementar su actividad rentan parcelas en zonas del estado de México y compran producto a campesinos de la región.

“Ya en este año posiblemente sembraremos diez hectáreas en el estado de México”, comenta Jaime Morales.

Los productores buscan que se fomente la siembra en zonas donde no se ha cultivado, sobre todo en el norte del país, Zacatecas o Durango. “Hablamos de sembrar de 300 a 500 hectáreas en cada estado.”

El amaranto, explica, es un cultivo muy resistente. Pide suelos arenosos y semiáridos. Tiene una gran adaptabilidad y puede ser sembrado a nivel de mar o hasta casi tres mil metros de altura.

Morales ve con optimismo el futuro de la empresa. “El crecimiento de la demanda nos permite asegurar y mejorar nuestras instalaciones para ofrecer un producto de calidad con la sanidad y la inocuidad que exige el mercado».

Recuerda que su padre vendía alegrías en parques y calles, y así lograba sostener su hogar. Aún conserva la caja de madera donde se colocaban las barritas para la venta y hoy, junto con toda su familia, rinde honor a ese legado.

En el camino, comenta, han enfrentado tropiezos, deudas y pérdidas económicas; también dificultades para ponerse de acuerdo entre los integrantes de la cooperativa, pero poco a poco las nuevas generaciones han logrado conformar una empresa que da trabajo directo a 20 personas y que invierte las utilidades en mejoras y mantenimiento, lo que garantiza la operación en por lo menos cinco años.

“Estamos arrastrando deudas por una inversión que hicimos en maquinaria; no es un problema desastroso pero el ejercicio económico del año anterior fue un poco bajo. Uno de nuestros clientes principales tenía sus propios problemas y nos arrastró, pero se está componiendo.”.

Cultivo milenario

Los productores de amaranto de la Ciudad de México constituyen un dique a la mancha urbana.

Este producto es reconocido como un importante complemento alimenticio por su alto contenido en proteínas (16 por ciento) y además por ser rico en lisina, aminoácido esencial en la nutrición humana, escaso en los cereales comunes.

El amaranto tiene además una importancia significativa para los pueblos originarios porque con sus semillas se hacían figuras de deidades.

Para la fiesta del Toxcatl, en mayo de cada año, la familia Morales Olivos ha elaborado durante 22 años la gran figura de amaranto con la que se representa a Huitzilopochtli.

El Toxcatl, explica Jaime Morales, era la fiesta más importante de todos los calendarios mexicas, en las que se hacía la petición de lluvias para lograr buenas cosechas. “Recordemos que en esa fiesta sucede la histórica matanza del Templo Mayor por parte de los invasores españoles”.

La figura de Huitzilopochtli se fabrica con ramas, varas y cuero para la estructura y el resto es amaranto, que se convierte en alimento de los «guerreros» que participan en la danza.

Airbus acerca ciencia y tecnología a niños mexicanos

Lanzan el  Flying Challenge, que beneficiará a alumnos de una primaria en la Ciudad de México.

Alrededor de 300 estudiantes mexicanos en riesgo de abandono escolar serán beneficiados por el programa internacional Flying Challenge de la Fundación Airbus, mediante el cual adquirirán conocimientos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas

El programa será impartido por un equipo de 30 mentores, empleados voluntarios de la empresa aeronáutica europea, que han sido formados por Fondo Unido México, organización no gubernamental que colabora en esta iniciativa.

Flying Challenge, un programa basado en un currículo STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics) se aplicará en el centro de educación primaria Joaquín Gallo Monterrubio de la Ciudad de México

Desde su lanzamiento global en 2011 por Airbus Foundation, Flying Challenge ha contado con la participación de más de 4 mil 800 estudiantes en todo el mundo y más de 1,900 empleados voluntarios de Airbus. Este programa está en marcha en 18 ciudades de ocho países, y México es la segunda nación de América Latina que se suma a esta iniciativa.

Fondo Unido México forma parte de la red mundial United Way Worldwide, que impulsa proyectos de alcance multisectorial y multidisciplinario dentro del marco educativo, de la salud y de estabilidad financiera, con el fin de promover el desarrollo de las comunidades más vulnerables.

«Como parte de nuestro compromiso con las comunidades donde Airbus está presente, estamos muy orgullosos de traer el programa Airbus Foundation Flying Challenge a México. Gracias al esfuerzo conjunto con la escuela y Fondo Unido, ayudaremos a construir el futuro de la próxima generación de profesionales mexicanos”, dijo Ricardo Capilla, presidente de Airbus en México.

Por su parte, Nancy Lara, directora de Desarrollo Institucional en Fondo Unido-United Way México, dijo que “para las y los niños, el mundo es un campo de exploración interminable; esa curiosidad nata, esa alegría y ganas de aprender deben de ser impulsadas aún más por los programas pedagógicos a los que tienen acceso. Nos sentimos muy afortunados de participar en esta alianza diseñada para que niñas y niños se acerquen a la ciencia de una manera divertida, generando a largo plazo que México tenga a ingenieras e ingenieros apasionados por su trabajo”.

Desde hace más de 35 años, Airbus está presente en México, donde es un actor importante en el desarrollo de la industria aeroespacial y el sector industrial en general.

Con casi 700 empleos directos entre sus tres divisiones, la aeronáutica europea genera más de 5 mil empleos indirectos en el país a través de la cadena de suministro. 

Mexicanos ganan premio Latinoamérica Verde

Con la aplicación de siete ecotecnologías, el programa «Familia Rural Inteligente» incluye el manejo eficiente de agua y suelo, así como el uso de energías renovables.

Con un programa que resuelve problemáticas relativas a la energía, la escasez de agua y su saneamiento en comunidades rurales, Miguel Ángel Hernández Torres y Manuel Pérez Cascajares obtuvieron el primer lugar de la categoría Agua en la sexta edición de los Premios Latinoamérica Verde, celebrada en Guayaquil, Ecuador.

En esta competencia participaron más de 2 mil 300 proyectos realizados en 603 ciudades de 35 países americanos. Fueron seleccionados los 500 mejores en 10 categorías y únicamente 30 pasaron a la final, la cual tuvo un jurado internacional compuesto por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), National Geographic, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y el Banco Interamericano de Desarrollo.

El programa “Familia Rural Inteligente” presentado por los mexicanos está alineado a los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU y es el único en México certificado  por la Comisión Nacional de Agua (CONAGUA) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).

Con la construcción de siete ecotecnologías logra tener excedentes de agua, evita la defecación al aire libre, elimina aguas negras y grises, contribuye a reducir la tala inmoderada de bosques, establece un ambiente limpio y aprovecha las energías libres.

Este programa se desarrolla en el estado de Querétaro, en la comunidad de Chitejé de Garabato en Amealco, con mil 200 familias.

“Esta es una solución que se puede llevar a distintas comunidades rurales, para generar bienestar a las localidades más pobres de nuestro país”, indicó Miguel Ángel Hernández Torres, emprendedor social potosino.

Las familias que participan han logrado la autosuficiencia, pues se trata de un proyecto que genera procesos de desarrollo, lo que deriva en la sostenibilidad a partir del manejo eficiente del agua, del suelo, de energías renovables y la no contaminación dentro de un sistema de orden y limpieza. 

Con los excedentes de agua limpia, suelo y energía, cultivan un huerto orgánico que apoya a mejorar su salud y bienestar, por lo que Familia Rural Inteligente  soluciona el problema de la escasez de agua, saneamiento y energía de las comunidades rurales, ya que contribuye a la eliminación de aguas negras y grises.

“Gracias a la combinación de ciencia y tecnología,  las familias toman la decisión inteligente de cambiar un circulo vicioso de pobreza y limitación, por un estilo de vida innovador basado en un circulo virtuoso de abundancia y prosperidad a través de la construcción de 7 eco-tecnologías —sanitario seco, cisterna, biofiltro, fogón ahorrador, olla solar, huerto y calentador solar— que tienen como finalidad el uso y administración eficiente del agua” indicó.

“Reducen mucho sus gastos de agua, luz, energía eléctrica, alimentos, médicos y medicinas, que es donde vemos que está el impacto más fuerte. Y por otro lado, en algunos casos sus productos los empiezan a vender y a tener ingresos”, indicó Manuel Pérez Cascajares, maestro de la Universidad Tecnológica del Estado de Querétaro (UTEQ).

El docente expuso que este modelo se empezó a construir desde el año 2005, contando con la participación de estudiantes y personal docente.

Miguel Ángel Hernández y Manuel Pérez Cascajares informaron que recientemente celebraron un convenio de colaboración con la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y la UTEQ, para acompañar la ejecución del proyecto mediante la investigación académica en la que participarán docentes y alumnos.

“Estamos procurando llevar alumnos tanto de energías renovables como de química ambiental a este tipo de proyectos, porque necesitamos voltear a la zona rural (…)  es donde están los alimentos, ahí tenemos un campo de oportunidad muy grande para la misma Universidad”, expuso Manuel Pérez.

La difusión dada por la plataforma de los Premios Latinoamérica Verde ha permitido obtener ofrecimientos para llevar el proyecto a otros países; concretamente, el gobierno de Ecuador está interesado en contar con estas tecnologías para aplicarlas en la Isla Santay, un área natural protegida.

El embajador de los Premios Latinoamérica Verde en México, Eduardo García, explicó que “venimos de ser  testigos, de hacer una visita muy rápida con familias que se han beneficiado (…) y es increíble ver cómo con un elemento básico, vital, cambia totalmente la perspectiva y desarrollo de vida”.